A tenor de sus últimos éxitos, el jefe de operaciones Thomas Tippl afirma que 'no tenemos problemas de ego', que nunca han dicho saberlo todo y que la única forma de mantenerse al pie del cañón es buscar cuidadosamente al mejor producto.
A pesar del soporte que Bobby Kotick y otros responsables de Activision están dando al proyecto, explica que sigue respondiendo principalmente a Blizzard.
Se trata de copias de la versión de Xbox 360, que habrían sido sustraídas de la compañía para su posterior distribución ilegal. Los rumores apuntan a que entre sus primeros compradores se encuentra el responsable de la filtración de Halo: Reach.
Los desarrolladores de Singularity y Wolfenstein, que también han participado en proyectos tan conocidos como X-Men Origins y Marvel Ultimate Alliance, parecen estar pagando caro el fiasco de Singularity (al que algunos achacan una total falta de marketing). A pesar de que no hay pronunciamiento oficial sobre el número de bajas, algunas fuentes apuntan que podrían rondar las 40.
Según el conocido CEO de la compañía, Bobby Kotick, si quieren que el sistema triunfe deberán ajustar su precio. Con todo, confía en las posibilidades del sistema para llevar al videojuego un paso más allá.
Los ex-desarrolladores de Halo se encuentran inmersos en el desarrollo de un nuevo motor que no se basa en ninguna tecnología preexistente. Con él, pretenden crear juegos más vistosos y versátiles por encima de todo lo visto hasta la fecha.