L.A. Rush
Hay sagas que mantienen una continuidad, otras van añadiendo algunos cambios en sucesivas entregas y otras como la de L.A Rush cortan por lo sano y siguen adelante.
Hay sagas que mantienen una continuidad, otras van añadiendo algunos cambios en sucesivas entregas y otras como la de L.A Rush cortan por lo sano y siguen adelante.
Miami, años 80. Un criminal recién salido de la cárcel y con afición por las camisas horteras llega a la ciudad. Haciendo uso de sus malas artes pronto vemos como asciende en el escalafón hasta erigirse en jefe absoluto del crimen organizado, aunque sus excesos y la traición de sus socios prefiguran su inminente caída. No, no estamos hablando del inconmensurable “GTA: Vice City”, sino de “Scarface”, principal referencia cinematográfica de aquél y cuya adaptación al videojuego nos llega ahora de la mano de Radical.
Mientras otras compañías se limitan a imitarlos o a copiar su estilo descaradamente (¿Alguien ha dicho Saint’s Row?) Rockstar lejos de dormirse en los laureles se dedica a crear buenos juegos e interesantes propuestas, como fue el brillante homenaje de “The Warriors” o el juego que nos ocupa, anteriormente conocido como Bully.
Ganador de numerosos precios y recordado como uno de los mejores juegos disponibles en los inicios de Xbox360, Ghost Recon Advanced Warfighter recibirá pronto una secuela.
Surgida en el panorama cinematográfico español a mediados de la década pasada, Najwa Nimri (Pamplona, 1972) pronto se convirtió en cabeza visible de una generación rebelde y marginal que pobló algunos de los títulos para jóvenes más importantes de la década: véase Salto al vacío (1995), de Daniel Calparsoro, Abre los ojos (1997), de Alejandro Amenábar o Los amantes del círculo polar (1998), de Julio Medem. Ésta y su posterior colaboración con el realizador vasco, Lucía y el sexo (2001), le propiciaron sendas nominaciones al Goya que la confirmaron como una actriz de facultades dueña de una personalidad que puede dar muy buenos frutos, como demuestran sus extraordinarios trabajos en Piedras (2002), de Ramón Salazar, y El método (2005), de Marcelo Piñeyro. Superados ya sus problemas de vocalización iniciales, la Nimri continúa ejerciendo su magnética atracción en el cine español con personajes más maduros en otro tipo de películas, como evidencia su protagonista en el thriller Trastorno (2006), de Fernando Cámara, que se estrena ahora. Lo próximo serán Las vidas de Celia (2006), de Antonio Chavarrías, vista en San Sebastián, y Mataharis (2007), de Icíar Bollaín.
86 películas en 55 años de trayectoria como cineasta
Como vivir en el cine la festividad de Todos los Santos
“Distinto” será el segundo álbum del grupo madrileño El lagarto amarillo. Un título plenamente justificado en el nuevo sonido de la banda y en el cambio en la filosofía de trabajo de sus miembros. Pablo Mora, compositor, cantante y productor del grupo, y uno de los creadores de la nueva compañía Níquel Records, nos explica cómo se siente ante el nacimiento de su nuevo disco.