Konami Japón acaba de consumar la que debe ser una de las mayores misiones de su historia.
Solid Snake está listo para inflitrarse en las casas de los aficionados al videojuego de todo el mundo, y hacer de nuevo las delicias de aquellos aficionados al género que disfrutan sintiéndose heroes mercenarios sin salir de su habitación
Aquí está otra vez, adentrándose en el soporte idóneo para albergar joyas añejas. Gradius llega a la GBA con las alteraciones suficientes para rearmar el interés de un producto cuyo origen lo está en el génesis mismo del videojuego.
Hace 3 años, una compañía española, nueva por aquel entonces, lanzó al mercado un nuevo juego de estrategia en tiempo real que rompería con todos los moldes establecidos de ese género. No sólo fue un éxito a nivel nacional, sino que llegó a ser número uno en ventas en países como EE UU o el Reino Unido. Este juego era Commandos: Behind Enemy Lines, un juego que algunos aman y otros odian, pero cuya calidad excepcional es indudable.
La más grande compañía de videojuegos española, cierra sus puertas definitivamente víctima de errores de planteamiento y acuciantes deudas económicas.
Con ella se van muchos y grandes recuerdos, y se pasa definitivamente una página en la que llevaba tiempo agonizando.
Dicen que desde que Stanley Kubrick leyó, en 1969 en la revista Harper's Bazaar, el relato titulado "Supertoys last all summer long", se obsesionó con la idea de hacer Inteligencia Artificial. Posiblemente su terco perfeccionismo le llevo a apartar el proyecto hasta que llegará el momento ideal, pero acabó quedando como parte de su legado, materializandose en un díficil cometido para su amigo Steven Spielberg .
Representativo dentro del beat'em up bidimensional de principios de los noventa, Final Fight vuelve a Game Boy Advance para placer de nostálgicos saciando los sueños de curtidos jugadores.
Se puede decir que son contados los programas que han sentado cátedra en el videojuego partiendo de los ordenadores PC, y la mayoría de ellos van por los géneros arquetípicos: aventura gráfica, estrategia y fps. Pues bien, la más importante vuelta de tuerca -antes de llegar a los 3D- que se dió en plataformas, consiguió un título emblemático en el soporte más insospechado.