El 3D está proporcionando al cine más de la mitad de sus ingresos.
Según un estudio de la consultura PwC, las películas exhibidas en tres dimensiones están procurando actualmente entre el 50% y el 70% de los ingresos mundiales en taquilla. Ocho de los veinte títulos más exitosos de 2010 fueron exhibidos con esa tecnología. Además, el mayor precio de las entradas para ver cine en 3D está camuflando el continuo descenso en la asistencia de espectadores a las salas.
Las productoras norteamericanas se rifan el cine nórdico.
El éxito crítico en Estados Unidos de la trilogía cinematográfica Millennium ha forzado a la industria de aquel país a prestar atención al cine producido en el norte de Europa, con vistas no solo a su distribución en Norteamérica sino a la realización de remakes. En el marco de la recién concluida Berlinale, Magnolia Pictures ha adquirido los derechos de la última película del danés Lars Von Trier, “Melancholia”, así como los de las danesas “Happy, Happy” (Gran Premio del Jurado en Sundance) y “Headhunters” (thriller basado en un best-seller de Jo Nesbø). Sundance Selects ha hecho lo propio con el documental político y musical sueco “Black Power Mixtape 1967-1975”.
Fox ofrece a Kiefer Sutherland protagonizar “Touch”.
El canal obvia la insistencia del Jack Bauer de “24” por protagonizar una película basada en la producción televisiva homónima, y le brinda encarnar el papel principal de otra serie de intriga: “Touch”, en la que un padre ha de lidiar con las predicciones sobre catástrofes futuras que hace su hijo autista. “Touch” está escrita por Tim Kring, creador de “Héroes”. La proposición de Fox plantea a Sutherland no pocos dilemas: tras las agotadoras ocho temporadas de “24”, deseaba volver a consagrar sus talentos al cine y el teatro, y de hecho interpretar “Touch” le impediría casi con toda seguridad seguir encabezando el reparto de la obra de Jason Miller “El desayuno de los campeones”, que representa actualmente en Broadway.
Los ciudadanos de Detroit quieren dedicar una estatua a RoboCop.
La ciudad donde se ubicaba la acción de “RoboCop” (Paul Verhoeven, 1987) verá erigir una estatua en honor al héroe “mitad hombre, mitad máquina, todo policía” si salen adelante las presiones de los muchos convecinos fans de la película, que ya han recolectado con tal fin a través de Facebook cincuenta mil dólares. Si los responsables municipales, inseguros acerca de que la violentísima cinta de Verhoeven refleje los valores adecuados de Detroit, niegan el permiso para instalar la estatua en terreno público, los promotores de la iniciativa han avisado de que la estatua se instalará en una propiedad privada por determinar, vaticinando que en breve se convertirá en uno de los mayores atractivos turísticos de la ciudad.
Los profesionales de Hollywood, desbordados por las entregas de premios.
Casi dos meses (enero y febrero) dura ya en Estados Unidos la llamada “awards season”, durante la que todo tipo de instituciones entregan premios a las películas producidas durante el año anterior. Ceremonias, fiestas, proyecciones, entrevistas, se suceden hasta el punto de colapsar las agendas de los convocados, impidiéndoles desarrollar como habitualmente su faceta creativa y hasta su cotidianeidad. Para Ben Affleck, la temporada de premios parece haber devenido “tan definitoria de mi vida como la primavera, el verano, el otoño y el invierno”. Para Jacki Weaver (nominada al Oscar a la mejor actriz secundaria por “Animal Kingdom”) se trata de un trabajo duro, casi de participar en campañas militares sucesivas, ya que “estamos siendo escaparates de una industria que mueve miles de millones de dólares”. Hans Zimmer, músico candidato a los Oscar hasta en nueve ocasiones, da un consejo práctico aportado por su agente: “No digas ninguna estupidez si te llega el turno de subir al estrado o te ponen delante un micrófono”. Y en cuanto a Hailee Steinfeld, nominada como Weaver al Oscar como mejor actriz secundaria por “Valor de ley”, se aprecia que solo tiene catorce años cuando afirma: “Mis padres siempre me han dicho que, si me estoy divirtiendo, entonces estoy en el sitio adecuado. Y, por ahora, no solo me lo estoy pasando bien sino que adoro todo esto. Así que, todas las ceremonias son para mí sitios adecuados”.
Universal, interesada en resucitar a Terminator.
La productora y distribuidora se ha puesto en contacto con la actual poseedora de los derechos de la franquicia, Pacificor, a fin de rescatar del abandono la creación de James Cameron. Recordemos que a los lastimosos resultados de “Terminator Salvation” hubo que sumar en junio de 2010 el hecho de que, una vez logró hacerse con los derechos de la saga, Pacificor se descubrió incapaz de poner en marcha ningún proyecto inspirado en la misma, dada su nula experiencia en el ámbito cinematográfico. La entrada en escena de Universal puede cambiar las cosas, hasta el punto de que empieza a hablarse ya de un posible director para la quinta entrega de Terminator: Justin Lin, responsable de las tres últimas partes de 'The Fast and the Furious'.
El PP aboga por la eliminación de las subvenciones al cine español.
Ante los desastrosos datos de taquilla correspondientes a 2010, que cifran en un 34% la pérdida de espectadores sufridos por las películas producidas en nuestro país respecto a 2009, el principal partido de la oposición ha propuesto la sustitución progresiva de las subvenciones por desgravaciones fiscales. “Resulta inviable”, ha explicado el portavoz de Cultura del PP en el Congreso, José María Lassalle, “que un año más la cuantía de las subvenciones, 89 millones de euros, haya superado a las recaudaciones en taquilla, 70 millones”.
El cine español, en caída libre.
Los datos de público y taquilla correspondientes a 2010, que el Instituto de las Ciencias y las Artes Audiovisuales del Ministerio de Cultura hará públicos a lo largo de esta semana, reflejan una pérdida general de espectadores en las salas de nuestro país respecto a 2009 cercana al 11%. Pero el cine español resulta especialmente afectado, al perder hasta 6,7 millones de entradas vendidas en comparación con el año anterior, un descenso del 34%; en el top 10 de las películas más taquilleras en España durante 2010 no figura ninguna produción autóctona.
