El quinto número. Toda la grandeza de esta colección se resume en el quinto número. En un monólogo brillante que Norman Osborn improvisa ante las cámaras del programa más visto del país. Ante una inquisidora presentadora que pretende dejarle en evidencia, que le acusa de ser el Duende Verde, de autoproclamarse presidente de Estados Unidos. Y él, haciendo uso del poder de la palabra, reconvierte una encerrona en su particular momento de gloria.


Los miembros del grupo interactúan entre ellos de forma totalmente convincente y dejando entrever con sus acciones que estos Vengadores Oscuros son un globo que en cualquier momento puede pinchar. ¿O alguien imagina a Bullseye recibiendo órdenes de por vida? El secreto está en la forma en que Bendis nos vende su historia.

Tomemos como ejemplo a Iron Patriot, un personaje que dentro de unos años se recordará con cierta sorna por lo ridículo de su nombre y propuesta. Una mezcla entre Iron Man y el Capitán América que, sin embargo, Bendis consigue que nos lo creamos. Que nos parezca todo un hallazgo. El resultado lógico de una situación crítica. Un acierto. Como acertada ha sido también la elección a los lápices de Mike Deodato, uno de los dibujantes más sólidos del género y que vuelve a demostrar en estas páginas porqué está cada vez más cotizado. Disfrutémoslo junto a los geniales diálogos de Bendis en esta elogiable serie durante el poco tiempo que se mantenga en el mercado. (Hasta que termine el Reinado Oscuro, seguramente).