La etapa incluida en este abultado volumen, como bien reza el subtítulo, es la del primer relanzamiento de Los Nuevos Guerreros que tuvo lugar justo durante el cambio de milenio, de la mano del guionista Jay Faerber (quien ya había logrado buenos resultados en Generación-X) y de los dibujantes Steve Scott, Jamal Igle y Karl Kerschl. El equipo estuvo compuesto por viejos conocidos de la serie (Speedball, Namorita, Nova y Turbo), pero también hubo un par de incorporaciones (Aegis y Rayo), que pretendían dotar de mayor energía y novedad a la formación.

La serie quiso respetar el pasado del supergrupo –incluso contó en las portadas con Darick Robertson, viejo conocido de la publicación–, y seguramente contentará a los seguidores de las primeras andanzas de este combinado tan dinámico. No faltan las apariciones como invitados de antiguos miembros como Night Thrasher, ni otras estrellas de la casa (la Antorcha Humana, Iron Man, Puño de Hierro...), y las historias tienen los ingredientes perfectos para entretener sobradamente a quienes gusten de los dramas superheroicos protagonizados por adolescentes.

Por desgracia, el renacimiento apenas duró una decena de entregas, volviendo a caer el grupo en el olvido durante una temporada. Sin embargo, ya se sabe que en este mundillo ese no suele ser un estado demasiado duradero: tras servir de excusa para el inicio de Civil War hace cuatro años, los Nuevos Guerreros han vuelto a contar con otra oportunidad recientemente en forma de serie regular (que a buen seguro no será la última).