“Legado”. Esa es posiblemente la palabra que mejor define a las historias aquí recopiladas. Y no por ser el nombre del villano de turno, sino porque dicha palabra resume a la perfección el espíritu de lo que es la actual JSA: la pervivencia de los héroes más veteranos de la editorial junto al desarrollo de nuevos personajes que mantienen vivos el nombre y la tradición de otros ya fallecidos. Alternando una historia moderna con otra situada en la época de la Golden Age, cada una de ellas permite dar un repaso íntimo a los principales personajes de la serie, centrándose más en su personalidad y su historia. Como toda antología de historia cortas, sin embargo, la calidad resulta desigual y si bien ninguna es desdeñable lo cierto es que -a menos que se esté familiarizado con los personajes a través de su serie regular- el desconocimiento de los personajes hace que el lector no acabe de sacarle todo el jugo posible.

Tal vez por ello las historias ambientadas en el pasado, de carácter más autoconclusivo y en las que prima la acción, dejen un mejor sabor de boca tras su lectura. Posiblemente tampoco sea ajeno a ello que las mismas corran a cargo de firmas como las de Howard Chaykin, Darwin Cooke, Michael Chabon ó Michael Lark y equipos tan sólidos como los formados por Jeph Loeb y Tim Sale ó Brian Azzarello y Eduardo Risso. No obstante, el verdadero morbo está en el reencuentro entre James Robinson y Tony Harris para una nueva historia de Starman (señores de Planeta: ¿A qué están esperando para editar esta serie de una vez?). La trama principal y las historias presentes corren a cargo de los omnipresentes Geoff Johns y David Goyer, lo cual convierte a este tomo en una lectura recomendada especialmente para esos seguidores que mes a mes han ido encumbrando a la serie de la JSA en uno de los mejores títulos con los que cuenta DC.