Fandigital y Comicdigital emplean cookies para determinadas funcionalidades. Si continúa navegando asume la aceptación de las mismas.
La Atalaya del Vigía Comic Digital
REVISTA ESPECIALIZADA EN CÓMIC
"'Estaré fuera volándome los sesos, General Furia'. 'Procure no salpicar'." (Carol Danvers y Nick Furia / Special Ultimates & Ul. X-Men #4)
ID

Los 4 Fantásticos de John Byrne: Renovando los clásicos

Un artículo de Rodrigo Arizaga Iturralde - Introducido el 25/03/2015
La Atalaya del Vigía

Artículos relacionados

· ¡Adiós a los Cuatro Fantásticos!

· Marvel Héroes #59: Los 4 Fantásticos de John Byrne #1

Con el esperado -y polémico- estreno de la nueva versión cinematográfica de Los 4 Fantásticos a la vuelta de la esquina, Panini ha tenido la afortunada idea de recuperar la etapa de la cabecera a cargo de John Byrne, una de las combinaciones autor/personajes más lograda de la historia de Marvel.

Los 4 Fantásticos siempre han tenido un significado especial para Byrne. Fue uno de los primeros cómics que leyó siendo niño y le descubrió el trabajo de Jack Kirby, a quien siempre ha considerado su mayor influencia. Y aunque el autor de origen británico alcanzó la fama dibujando a otros personajes creados por Kirby (X-Men), el cuarteto de aventureros espaciales siempre permaneció en su cabeza. Había dibujado ya algunas historias de los 4F con guión de Marv Wolfman, pero eso no le bastaba. Consciente de ello el entonces editor jefe Jim Shooter le propuso hacerse cargo de los personajes como autor completo. Byrne, en su momento de mayor creatividad y con el deseo de probar que era mucho más que el tipo que dibujaba los guiones de Chris Claremont, aceptó sin pensarlo dos veces.

El trabajo de John Byrne en Los 4 Fantásticos sigue siendo un ejemplo perfecto de simbiosis entre autor y personajes


Su etapa en los 4F comenzó en el #232 USA (1981) con una historia significativamente titulada De Vuelta a los Orígenes. En su primer gran trabajo “oficial” como guionista, Byrne se propuso devolver a los personajes la novedad y el sentido de la maravilla de la etapa inicial de la serie a cargo de Stan Lee y Kirby. Un tono que se había ido perdiendo en los años siguientes, como reflejaban las menguantes ventas. Sin embargo, también tenía la ambición de hacer realidad aquellas historias a las que como fan había estado dando vueltas en su cabeza durante años, introduciendo una serie de modificaciones que diesen un carácter más maduro y actualizado a los protagonistas.

Un Byrne en su apogeo creativo devolvió esa colosal espectacularidad a los aventuras del grupo sin olvidarse de dotar a cada personaje de una personalidad propia


Sue Storm es quizá el personaje que mas acusa dicha revisión. Ya desde los primeros números Byrne se dedica a mostrar a la chica invisible como algo más que una damisela en apuros con el poder de ocultarse a la vista. Byrne obligó al personaje a evolucionar en alguien segura de sí misma, descubriendo en paralelo nuevos usos a su habilidad que la convertían en la más poderosa del grupo. La Cosa y los problemas psicológicos de su transformación fueron otro punto de desarrollo que acabó llevando a que, Secret Wars mediante, el personaje abandonase el grupo siendo sustituido por Hulka -con la que Byrne iniciaría una interesante relación creativa-. El siempre volátil Johnny Storm también se veía obligado a madurar después de perder a su novia Frankie Raye –transformada en Nova, nuevo heraldo de Galactus- y comenzar una relación con Alicia Masters, eterna pareja de La Cosa, con el consiguiente embrollo sentimental. Este enfoque revisionista acabó haciéndose extensivo a secundarios como Galactus, el Hombre Topo, Annihilus y el Dr. Muerte, añadiéndoles matices que les proporcionaban una mayor entidad como personajes. Byrne incluso se atrevió a poner rostro a la mítica tía Petunia de Ben Grimm, rompiendo con todas las ideas preconcebidas durante años mostrandola como una mujer joven y atractiva.

El abandono de La Cosa tras las Secret Wars hizo que Byrne introdujera a Hulka en el grupo, iniciando así una magnífica relación creativa con la Colosa Esmeralda


Combinando las aventuras más fantásticas -el juicio de Galactus, el secuestro de Mr. Fantástico y la Mujer invisible a manos de Mefisto, la invasión de los habitantes de la Zona Negativa- con elementos ásperamente realistas –el aborto del segundo hijo de Reed y Sue, la impactante historia del niño que se prende fuego para imitar a la Antorcha Humana- la etapa de Byrne se prolongó durante cinco años, alcanzando sesenta y dos números (#293 USA) y dos anuales. La serie se benefició de un Byrne cuyo grafismo aun no se había vuelto agarrotado y repetitivo, con un elevado nivel medio que incluía filigranas como una historia en formato apaisado u otra reproduciendo la estética de Kirby.

El guionista realizó además historias en la colección que tocaban temas más adultos


Byrne terminó abandonando la serie –y la editorial- debido a su cada vez más problemática relación con Jim Shooter, partiendo a DC para relanzar a Superman. A su marcha la serie era una de las más vendidas de Marvel y su versión de los personajes se ha convertido en una de las más recordadas e influyentes. En un momento donde la propia existencia de los personajes parece pender de un hilo, nada mejor que recuperar esta etapa que recuerde a todos el verdadero potencial del cuarteto y la estupidez que supone desperdiciarlo.


contactarEdición impresa