
En los dos años posteriores a su resurrección, Norman recuperó su posición de influyente hombre de negocios y utilizó su dinero para hacerle la vida imposible a Peter Parker, recordando en cierta manera al modus operandi de Lex Luthor. A partir de entonces su objetivo no era asesinar al trepamuros, sino amargarle la vida usando sus vastos recursos, llegando al extremo de poner precio a la cabeza de Spiderman o de secuestrar a su recién nacida hija (un argumento aún por resolver).[DESTACADO]6[/DESTACADO] En el crossover El Capitulo Final (1998), para hacerse con una fuente de poder místico, Norman participó en una ceremonia en la que los presentes podian recibir la inmortalidad, el poder total, la muerte, la locura o el conocimiento. Osborn creyó haber conseguido el poder absolutoy haber derrotado al señor Parker, pero el don recibido fue realmente el de la locura, lo que le llevó a ser derrotado de nuevo por el lanzaredes. Las apariciones posteriores del personaje no fueron especialmente reseñables, hasta su intervención en la saga Down Among the Dead Man publicada en los números uno al doce de la colección Marvel Knights Spiderman (2004-2005) escrita por el exitoso Mark Millar.

La teoría de Millar

A instancias de Norman, el Escorpión raptó a la Tía May para que Spiderman le sacara a él mismo de prisión. El propio Osborn traicionó su pacto con el arácnido y la historia culminó en un nuevo e histórico cara a cara entre ambos en el Puente de Brooklyn con la vida de Mary Jane en juego (una situación con claros paralelismos con la muerte de Gwen). Como no podía ser de otra forma, Spiderman derrotó al Duende de nuevo y rescató a su tía. La presente saga concluía con una reveladora carta de Osborn a Peter Parker en la que le trataba como un viejo amigo y le daba las gracias por sus enfrentamientos, lo que demostraba una vez más la inestabilidad psicológica del personaje.
