Se dice que Javier Bardem podría ser el protagonista...

Ojalá, ya me gustaría, Javier Bardem es uno de los mejores actores del mundo y estaría encantado de que hiciera conmigo este papel u otro cualquiera, estaría muy orgulloso de contar con él, pero de momento no hay nada concretado.
Una pregunta habitual: usted ha rodado en Europa y en EEUU, ¿dónde se siente más cómodo trabajando?
Responder a esa pregunta para mí es muy difícil, pienso que el cine que se hace en Europa es tan bueno como el americano, me refiero al buen cine europeo y al buen cine norteamericano naturalmente, en América nadie va a ver una película porque sea americana sino porque está hecha por personas que reflejan aspectos de la vida del país, Stone, Lucas o Spielberg son muy diferentes, sólo tienen en común el idioma. Pero cada uno hace un tipo de cine.
Y de entre todas las películas que ha hecho, tiene alguna favorita que sea especial para usted, o me va decir que como cualquier padre que las quiere a todas por igual?
(Ríe) Soy como un padre que quiere a todos sus hijos por igual, pero siento especial cariño por “El baile de los bomberos” porque fue prohibida y luego con la dictadura comunista pudo verse durante tres semanas y volvió a retirarse.
Pero sentirá algo especial por “Alguien voló sobre el nido del Cuco” que le dio cinco Oscar y que le lanzó mundialmente?
Sí, esta película también es especial para mí, es checa aunque esté basada en un libro americano, el tema es universal: la relación entre los individuos y las instituciones y su adaptación a la sociedad moderna, los individuos creamos las instituciones y las pagamos con nuestros impuestos sin embargo a veces se vuelven contra nosotros...
Me gustaría conocer su opinión sobre la posición de algunos gobiernos europeos entre ellos el español con respecto a la protección del cine europeo frente al americano.
Las ayudas de los gobiernos a la industria del cine siempre son positivas, con ellas se puede evitar las dictaduras de la comercialización y que el cine se haga por otros motivos distintos a ganar dinero, pero luego hace falta implicar a la gente y que vaya al cine y la gente sólo va a ver las películas que les gustan.

¿Y en su retirada como le gustaría que le recordaran?
Sobre todo que se piense bien de mí y si dentro de cien años alguien va a ver mis películas estaré encantado, esa es la mejor manera de recordarme.