Tras liquidar a Ares el indómito espartano Kratos se ha convertido en el nuevo dios de la guerra. Buscando impedir el regreso de su antiguo enemigo, Kratos emprende la búsqueda de la ambrosia, el legendario fruto de la inmortalidad. Un camino que ya recorría en el pasado con un objetivo muy diferente: salvar a su hija recién nacida.