El director del mayor éxito económico de la historia del cine ha confesado que el primer film de la saga ambientada en Pandora adoleció de un uso conservador de las tres dimensiones, pues los implicados en su realización (con Cameron, lógicamente, a la cabeza) tenían miedo de que al público le costase demasiados dolores de cabeza el estar inmersos excesivamente en el 3D tres horas. Cameron cree que, cinco años después, los ojos de los espectadores ya se han acostumbrado a ello, por lo que arriesgará más visualmente en las continuaciones de 'Avatar'.
Dos de los mayores éxitos animados de Pixar podrán verse nuevamente en breve en cines, con la excusa de su conversión a las tres dimensiones, según ha informado el directivo del estudio Josh Hollander.
El actor británico, que encarnaba en 'Star Trek: En la Oscuridad' al villano Kahn, ha insinuado en entrevista concedida a The New York Times que su personaje volverá a hacer acto de aparición en la tercera entrega de la saga revitalizada por J.J. Abrams, que todavía no tiene director tras la estampida de Joe Cornish.
Después de los escándalos que condujeron a su marcha de 'Dos hombres y medio', el actor vuelve a repetir comportamientos erráticos y desapariciones durante días en el set de su nuevo vehículo cómico, 'Terapia con Charlie (Anger Management').
Fracasadas sus aspiraciones a los Oscar (únicamente obtuvo una candidatura a la mejor banda sonora original, obra de John Williams), y agotada su carrera comercial con una recaudación de solo 62 millones de dólares, ya puede considerarse que la adaptación al cine del best-seller de Markus Zusak ha sido un fracaso. Y el primer guionista del film, Michael Petroni, ha sido muy poco prudente al revelar en una entrevista cuáles son a su juicio las razones de este resultado: 'Cuando 20th Century Fox compró mi guión hace siete años, este era fiel al tono de realismo mágico y oscuridad presente en la novela de Zusak, al fin y al cabo un relato ambientado en una Alemania sojuzgada por los nazis y sumida en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, las sucesivas reescrituras de ese guión, conducentes a facturar una película no para adultos sino para toda la familia, y el afán del director Brian Percival por narrar una historia lineal, fácil de entender, dejaron en nada las intenciones originales'.
Al primero, John Ridley, no le hizo ninguna gracia que, en su momento, el segundo, Steve McQueen, quisiese arrogarse un crédito en el guión del film (finalmente premiado con un Oscar) porque 'había echado una mano' en su composición, algo a lo que no solo se negó Ridley sino también el estudio Fox Searchlight. Por ello, cuando Ridley recogió la otra noche su Oscar, no citó en ningún momento a McQueen, que había hecho lo propio cuando fue galardonado en los BAFTA.