Hace ya unos dos años aproximadamente que con mi vieja PlayStation probé las mieles del primer Soul Reaver. Un juego que prometía a todo aquel que jugara una historia fascinante, un mundo inmenso por explorar y unos enemigos más que temibles.
Cristal Dynamics, ciertamente, consiguió todo eso y mucho más: un juego sobresaliente. Tras la gran a cogida, como no, llegan las segundas partes.
Soul Reaver 2 (SR2) se asemeja mucho –técnicamente hablando- a su antecesor, sin embargo, han bastado algunos cambios en la estructura del programa para que las diferencias entre las dos entregas sea más que notable... pero: ¿para mejor o para peor?
Game Boy Advance, llevando hasta el extremo su socorrida función de rescatar clásicos, recupera al ínclito Willy tanto en su aventura como ricachón, como en sus primeros pasos "en la mina"
Doom. Grande entre los grandes, la primera gran muestra de lo que se podía hacer dentro de los 'shooters' cuando aún no existía el género como tal. Ahora prueba suerte en GBA... ¿logra mantener la dignidad en este complejo reto?
Un año antes de que naciera el que muchos citan como padre de los plataformas (Super Mario Bros, de Nintendo), apareció en el aguerrido Spectrum un sorprendente videojuego que, tomando elementos de habilidad de su predecesor -Manic Miner-, y una historia absurda y delirante, creaba un juego con una grandísima personalidad que cautivaba con sus multiples cualidades.
Hoy, más de quince años después, internet sigue plagada de lugares en que se recuerda la alargada sombra de la mansión del señor Willy.
Antes del estreno de Mulholland Drive, de David Lynch, nos sentamos a intercambiar unas palabras con Andrew Spencer. En mitad del ambiente sobrio y formal de una gala de mitad de Festival, el director brummie de treinta y tantos años se nos mostró como un personaje afable, sencillo y modesto. Una
persona con la que poder hablar tranquila e informalmente acompañados de una copa de vino. A continuación tenemos la reconstrucción de nuestra entrevista/charla con Andrew Spencer.
El terco desprecio a la hora de convertir el software a los soportes europeos PAL, lleva tiempo escociendo a unos usuarios cansados de ser marginados y de que el alto precio que pagan por los juegos, no venga acompañado de la calidad que el producto tenía en su origen.
DMC es un oprobio a los poseedores de la PS2, que ven como uno de los mejores juegos, se les presenta con soberano desdén en su llegada a Europa.
Llegará en marzo, como nueva secuela de la ecatombe SEGA, y como fin de la transitoria orfandad de los títulos más emblemáticos de la marca del puercoespín, precisamente el que abrió la brecha.
Simbólico como lo ha sido el cerrojazo a Dinamic en España, SNK nos da otra triste muestra de como elevar fábricas de sueños a grandes negocios ha acabado por comerse a grandes marcas.