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Los Poseídos Comic Digital
REVISTA ESPECIALIZADA EN CÓMIC
"Yo habría clonado a Robert Mitchum. Si hubiera más Robert Mitchums sueltos habría mucha menos gilipollez en el mundo." Lord Evelyn Winnieford III / Shaolin Cowboy #2
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Los Poseídos

Cuando el mal camina entre los hombres.

Un artículo de Rodrigo Arizaga Iturralde - Introducido el 19/01/2013
Los Poseídos
Los Poseídos EE.UU - 2003
Guionista:Geoff Johns, Kris Crimminger
Dibujante:Liam Sharp
Editorial:ECC Ediciones - 144 páginas - color Precio:13,95
PUNTUACION
2,5/5
Formado por antiguas víctimas de posesión demoníaca, un singular grupo de exorcistas se dedica a combatir la presencia de criaturas infernales. Pero ahora que el mal prepara su ataque definitivo, quizás ni siquiera ellos puedan detenerle.

Haciendo un alto en su labor como máximo arquitecto del universo superheroico de DC, Geoff Johns unió fuerzas con Kris Crimminger (Witchblade) para una interesante incursión en el género de terror. Publicada dentro del extinto sello Wildstorm, esta miniserie elabora una entretenida combinación de terror y acción con alguna ocasional pincelada de humor negro (como cuando ese padre judío recurre a un sacerdote católico para salvar a su hija).

Por desgracia el guión apuesta más por la acción sin pausa que por desarrollar a sus personajes. Lo cual es una pena porque pese a elaborar un interesante reparto el guión no sabe sacar partido a las numerosas aristas que presentan los personajes. Salvo por la tirante relación entre la antigua posesa Holly y su reencontrado padre, poco llegamos a saber de un reparto en el que destacan un poco ortodoxo sacerdote, una encallecida adicta a los piercings o el misterioso y poco fiable líder del grupo.



Llena de pequeños guiños al género (como el referido a El Exorcista que abre el relato), cuesta poco ver Los Poseídos como una propuesta fácilmente adaptable al cine o la TV más que como un comic al uso. De hecho el look de los protagonistas, cubiertos de cuero y cargados de equipo militar, bien parece pensado para lucir en la pantalla. La parte gráfica corre a cargo del británico Liam Sharp, que aporta un grafismo correoso y lleno de vigor (muy lejos queda ya su etapa junto a Peter David en Hulk) en la línea de un Simon Bisley algo descuidado.



Lamentablemente el parecido con Bisley también es para lo malo, pues en más de una ocasión sus personajes –especialmente los femeninos- adolecen de “posturitis”, dando la impresión de que están posando para la cámara en lugar de protagonizar una historia. El resultado final es una interesante premisa que no acaba de aprovechar verdaderamente todas sus posibilidades, dando como resultado un comic tan entretenido como rápidamente olvidable.


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