Fandigital y Comicdigital emplean cookies para determinadas funcionalidades. Si continúa navegando asume la aceptación de las mismas.
test Marvel Gold - La Imposible Patrulla-X #12 Comic Digital
REVISTA ESPECIALIZADA EN CÓMIC
"Cuando uno apuesta en serio, algo tiene que ser destruido" Kenji Endo / 20th Century Boys
ID

Marvel Gold - La Imposible Patrulla-X #12

Grandeza mutante

Un artículo de Javier Jiménez Jiménez - Introducido el 22/02/2026
Marvel Gold - La Imposible Patrulla-X #12
Marvel Gold - La Imposible Patrulla-X #12 USA - 2025
Guionista:Chris Claremont y otros
Dibujante:Jim Lee, Andy Kubert y otros
Editorial:Panini Cómics - 600 páginas - color Precio:54,00€
PUNTUACION
4,5/5

El volumen que nos ocupa es un testimonio de época, una cápsula del tiempo que captura la explosión mutante de los años 90 con todos sus excesos y sus virtudes. Este tomo no se lee tanto por la fuerza de sus historias como por lo que representa: un momento en que la franquicia mutante alcanzaba cotas insólitas de popularidad, las ventas condicionaban la narrativa y Jim Lee empezaba a ser tratado como una especie de rockstar del cómic. Aquí se nota la tensión entre creatividad y mercado: los mutantes se enfrentaban a su enemigo más temido, y no era Magneto ni Apocalipsis, sino la lógica industrial del mainstream.

El cruce Los reyes del dolor encarna el espíritu de esa época: malentendidos, peleas coreografiadas y cameos por doquier. Fabian Nicieza maneja con habilidad los diálogos y la interacción entre equipos, pero el desenlace deja una sensación de confusión que recuerda a un puzzle resuelto a golpes. La irregularidad de los dibujantes -Mark Bagley, Shoemaker o Tom Raney- no ayuda: algunas páginas son un festín visual, otras parecen bocetos de apoyo para una futura página. La saga entretiene, pero no se queda grabada en la memoria; es como una película de acción ochentera: divertida, ruidosa y olvidable a la vez.

La preeminencia de Factor-X en este tomo evidencia lo intrincado de los cruces mutantes; la línea entre las series se diluye hasta confundir al lector desprevenido. La Saga de la Isla Muir, con sus controlados enfrentamientos entre aliados, muestra cómo la continuidad podía convertirse en un malabarismo editorial. Aún así, Andy Kubert y el regreso de Paul Smith aportan belleza y claridad visual a un relato que, de otro modo, podría haberse perdido entre tantas manos.


El reinicio a cargo de Jim Lee es el momento más espectacular del tomo: su trazo impacta aún hoy, y su idea de dividir a la Patrulla en equipos Oro y Azul refleja tanto la lógica de ventas como una especie de paranoia editorial contagiosa. Es fácil imaginar a Chris Claremont mirando desde la distancia, con una ceja arqueada y un café en la mano, mientras Lee dibuja páginas que harían suspirar a cualquier adolescente lector de la época. Esta división marcó un antes y un después: vendieron mucho, pero a costa de diluir el espíritu original que había conectado con una generación de jóvenes mutantes en el cómic.

En definitiva, este es un tomo de transición cargado de nostalgia y excesos ochenteros, donde las decisiones editoriales pesan tanto o más que las narrativas. No hay aquí historias que cambien el mundo, pero sí una radiografía fascinante de cómo el mercado, los dibujantes estrella y los cruces interminables moldearon la saga mutante. Entre entrevistas, bocetos y momentos gloriosos de dibujo, este volumen es un recordatorio de que incluso los mutantes más poderosos no podían escapar de las leyes del negocio… y que, a veces, los mayores villanos de los X-Men eran los años 90 mismos.


contactarEdición impresa