¿Con qué canción del disco os sentís más identificados? ¿Cuál es vuestra favorita?
Me quedo con trozos. Me quedo con el final de A city shines, y el cierre del disco con la segunda parte de Revolution. Endless resume muy bien el disco y también nos gusta citarla.

A city shines, con esos toques electrónicos, me recuerda un poco al estilo de Delorean. Es una canción que contrasta con el tono más pausado del resto del disco. ¿Qué os ha movido a incluirla?
Como la música quería ser narrativa, necesitábamos esos temas más nerviosos para ilustrar ciertas partes de 28. Nuestro enfoque con la electrónica es que sea en cierto modo “invisible”, pero nos encantan esas texturas. En A city shines le dimos más margen a la electrónica, ¡aunque aún nos queda mucho antes de llegar a ser Delorean! (risas)

¿Habéis quedado completamente satisfechos con la plasmación en el disco de las ideas previas con las que entrasteis al estudio?
Nunca puedes estar satisfecho. Las canciones pueden llegar a tener tantas formas y enfoques... Digamos que hemos aprendido a terminar las cosas y dejarlas como están. Aparte de pequeños detalles, creo que el conjunto del disco suena a lo que queríamos que sonara.

¿Con qué grupos os sentís “hermanados” en cierto modo, por haber compartido experiencias o por poseer sonidos no demasiado alejados? De nuevo en la hoja de prensa se habla de Pink Floyd, Radiohead o David Bowie... ¿Alguien más?
¡Uf! Es un poco peligroso poner a esos grupos en tu hoja de prensa. Lo de Pink Floyd es por la intención más allá de lo musical que ellos tenían, más que por la música en sí. Ahí preferimos que vosotros establezcáis las conexiones. Esos tíos son muy grandes, ¡joder!

¿Os intimida compararse con ellos y sus carreras?
Claro, aunque creo que podemos hacer lo nuestro y alcanzar con el tiempo la altura suficiente para medirnos. Creo que todo artista debe de creer fielmente en lo que hace. Seguro que esos grupos también tienen sus ídolos intocables.

¿A qué responde la decisión de cantar en inglés, cuando hoy en día la tendencia entre los grupos patrios de rock alternativo es la de componer más en español?
Creo que podemos usar el inglés de forma correcta para expresar cosas. El problema más bien es si el oyente tendrá la curiosidad de bucear en un idioma que muchas veces no le es familiar. El inglés casa bien con nuestra música. Si un día logramos eso en castellano quizás lo probemos.

¿Cómo encaráis los directos? ¿Algún detalle especial que debamos conocer?
Algo que hacemos es respetar mucho el trabajo del disco. Cambiamos arreglos, pero mantenemos el espíritu de lo grabado, aunque eso implique llevar muchos aparatos en el escenario. Y no solemos tocar versiones, ya que son un tema delicado. Tendría que estar muy justificado.

¿Qué respuesta habéis obtenido en grandes festivales como el Womad o el Eólica?
El Womad genial, la verdad. Ahí pudimos desplegar todos nuestros cacharros, y llevar una chelista y un coro de treinta chicos. La respuesta en general es muy buena, y nos gusta escuchar los comentarios de la gente después del bolo.

¿Qué expectativas de futuro tenéis? ¿Se puede ser optimista dentro de la industria musical actual, donde hay que trabajar mucho y tener una suerte inmensa (y a veces ni aun así)?
No pensamos en el futuro, porque creo que si lo hiciéramos quizás no haríamos esto. Nosotros haremos música siempre. Nos sentimos especiales cuando lo hacemos, y algo menos cuando no. Con eso tiras toda una vida.

¿Cómo os está resultando la experiencia de interactuar con vuestros seguidores a través de internet?
Creo que estamos aquí por todos esos ánimos de la gente cuando empezamos. Intentamos devolverles el cariño, y es fantástico compartir tu música de una forma tan directa.

Nómbrame un par de discos o grupos que os gusten mucho ahora mismo.
Wilco, Elbow y Ryan Adams.

¿Algún mensaje para la gente ahí fuera que aún no sabe de vosotros?
“Si tienes 48 minutos libres somos tu grupo.”