Acogiéndonos a la jerga balompédica, la final a la que Pro Evolution se enfrenta esta temporada se podría definir como el ser o no ser de Konami en el deporte rey; la prueba de fuego que determinará si su simulador de fútbol no sólo recupera el trono futbolístico virtual, sino si puede seguir compitiendo por él, que visto el nivel de la competencia no es poco. Y, qué duda cabe, esto último lo cumple. Por fin, este año Konami ha oído las plegarias de sus fans y sí que son numerosos los cambios introducidos en el título que, si no lo hacen perfecto, si que devuelve la ilusión a aquellos que ya miraban al rey destronado con escepticismo. El 'Pro' de toda la vida ha vuelto.
Los primeros cambios se notan desde el moderno, aunque más complejo, menú. Las melodías rockeras siguen presentes para ambientar y motivar a los jugadores en el previo de los partidos, con temas de grupos famosos como The Chemical Brothers. Ya en el túnel de vestuarios cualquiera puede quedarse perplejo ante el parecido casi milimétrico de los jugadores virtuales con los de carne y hueso, especialmente de los más famosos. La melena de Puyol o el rostro serio de Gerrard nunca fueron representados de forma tan realista en una consola. Ni su estatura se representó tan bien equilibrada en un terreno de juego virtual. Cada jugador tiene sus condiciones físicas muy determinadas y sus diferencias se notan de forma muy marcada.
Y entonces, el árbitro marca el pitido inicial y llega el momento más esperado. Los primeros toques, de adaptación como en cualquier otra edición del Pro, revelan que el esférico es más realista (anárquico) que nunca. No se pega al pie, obliga a realizar cada control a conciencia. Lo más fácil es que la pelota se escape de los pies de nuestro jugador y lo robe un rival.
Lo mismo ocurre con los pases: ya no tienen siempre como destino el pie de un compañero. Ahora conviene ajustarlos más, lo mismo que los disparos. Esto convierte el ritmo de juego en algo más lento y pausado, ajustándose más a lo que se puede ver en un partido real pero quizá alejándose un poco de lo que buscan muchos jugadores. Éste será sin duda uno de los puntos que más diferencias de opinión creará entre los jugadores del PES.
Los partidos, por tanto, habrá que masticarlos mucho más y esperar al momento adecuado para encontrar un hueco en la defensa rival. Habrán goleadas, pero los '0-0' o '1-0' propios de la liga italiana no serán difíciles de ver en este Pro Evolution.
Lo malo del ritmo lento es que se ha transmitido también a la reacción de los jugadores en muchos momentos y se muestran incapaces en ocasiones de soltar un rápido disparo o de cambiar de ritmo con la suficiente efectividad como para dejar atrás al defensor. Y aquí entra otro apartado siempre relevante para los fans: los regates. A la versión final se le han añadido algunas nuevas formas de gambetear y engañar a los rivales pero, como siempre en el título de Konami, no valdrá con coger al Messi de turno para driblar a todo el equipo rival y meter gol.
La mayor novedad de Konami para esta edición han sido los 'sliders', una variante táctica que permitirá a los usuarios adaptar el estilo de juego de cada equipo al de su versión real o bien al antojo del usuario. De esta manera, la Juventus será un equipo tosco, muy difícil de golear y que te matará al contraataque. El Barça, por ejemplo, dependerá en gran medida de su centro del campo y de la capacidad asociativa entre Messi e Ibrahimovic. Cualquiera puede cambiar el estilo de un equipo, pero siempre conviene tener en cuenta qué equipo elegimos y qué jugadores tiene. No se puede pretender jugar con la selección de San Marino de la forma preciosista y combinativa en que lo haría el Arsenal, por ejemplo.
Igualmente, con el mejorado sistema táctico que se ha introducido en el juego se pueden cambiar desde el número de veces que se ofrecerán nuestros jugadores al pase, como el porcentaje de veces que buscarán siempre el desmarque o la entrada por una banda u otra. Los partidos se pueden convertir de esta manera en auténticas batallas tácticas dignas de Rafa Benítez y Fabio Capello.
Las animaciones también influyen con su renovación, no sólo se muestran mucho más realistas que en las dos anteriores ediciones, dan la posibilidad incluso de rematar desde el suelo o golpear un balón de espuela si realmente es necesario. Eso no quita que en algún momento los futbolistas, pese a la alta Inteligencia Artificial de los jugadores, realicen algún movimiento, salto o patada que no tenga sentido.
El fichaje de Carlos Martínez (narrador de Canal +), sumado a la sapiencia de Julio Maldonado 'Maldini', le aporta un plus de calidad inigualable al apartado sonoro y en ocasiones dará la sensación de que estamos asistiendo al clásico partido de las 9 de la noche del domingo con Martínez como voz cantante. El repertorio de cánticos de las aficiones y sonidos dentro del terreno se ha ampliado también considerablemente para redondear aún más el apartado sonoro.
En lo que desafortunadamente Pro Evolution no compite en igualdad de condiciones con sus competidores es en el apartado de licencias. Contará, como el año pasado, con las principales ligas europeas (española, italiana e inglesa) pero no con todos los equipos reales de dichos campeonatos. Los que sí estarán serán los de la madre de todas las competiciones, la Champions League, a la que se suma este año su 'hermana menor', la Europa League.
Además, la Liga Máster cuenta con una mayor profundidad que no sólo nos hará entrenadores, sino también en auténticos presidentes de clubes importantes con capacidad para buscar beneficios económicos y fichajes a la altura de nuestras pretensiones. Se mantiene por supuesto el curioso modo Ser Leyenda, que nos convertirá en un modesto futbolista de Segunda B que tendrá que labrarse una carrera hasta llegar a competir por la Liga de Campeones.
El modo Comunidad añadirá emoción y tensión a los partidos entre amigos, ya que guardará las estadísticas de dichos encuentros para luego poder restregárselos al perdedor. Si lo que queremos es jugar online, la velocidad de comunicación se ha aumentado y los partidos se desarrollan sin ningún tipo de parones ni ralentizaciones, siempre que se disponga de una buena conexión wi-fi.
Queda claro por tanto que en Konami han hecho los deberes este verano y que el número de fichajes para afrontar la temporada no son pocos. Tras dos años casi para olvidar cabe la opción de aspirar a recuperar el trono de mejor simulador virtual; pero con haber aprendido de los errores pasados y demostrar que la mejoría es tan grande, los fans de toda la vida del PES deben alegrarse por saber que el Pro Evolution 2010 ha vuelto a la élite.
Los primeros cambios se notan desde el moderno, aunque más complejo, menú. Las melodías rockeras siguen presentes para ambientar y motivar a los jugadores en el previo de los partidos, con temas de grupos famosos como The Chemical Brothers. Ya en el túnel de vestuarios cualquiera puede quedarse perplejo ante el parecido casi milimétrico de los jugadores virtuales con los de carne y hueso, especialmente de los más famosos. La melena de Puyol o el rostro serio de Gerrard nunca fueron representados de forma tan realista en una consola. Ni su estatura se representó tan bien equilibrada en un terreno de juego virtual. Cada jugador tiene sus condiciones físicas muy determinadas y sus diferencias se notan de forma muy marcada.
Comienza a rodar el balón
Y entonces, el árbitro marca el pitido inicial y llega el momento más esperado. Los primeros toques, de adaptación como en cualquier otra edición del Pro, revelan que el esférico es más realista (anárquico) que nunca. No se pega al pie, obliga a realizar cada control a conciencia. Lo más fácil es que la pelota se escape de los pies de nuestro jugador y lo robe un rival.
Lo mismo ocurre con los pases: ya no tienen siempre como destino el pie de un compañero. Ahora conviene ajustarlos más, lo mismo que los disparos. Esto convierte el ritmo de juego en algo más lento y pausado, ajustándose más a lo que se puede ver en un partido real pero quizá alejándose un poco de lo que buscan muchos jugadores. Éste será sin duda uno de los puntos que más diferencias de opinión creará entre los jugadores del PES.
Los partidos, por tanto, habrá que masticarlos mucho más y esperar al momento adecuado para encontrar un hueco en la defensa rival. Habrán goleadas, pero los '0-0' o '1-0' propios de la liga italiana no serán difíciles de ver en este Pro Evolution.
Lo malo del ritmo lento es que se ha transmitido también a la reacción de los jugadores en muchos momentos y se muestran incapaces en ocasiones de soltar un rápido disparo o de cambiar de ritmo con la suficiente efectividad como para dejar atrás al defensor. Y aquí entra otro apartado siempre relevante para los fans: los regates. A la versión final se le han añadido algunas nuevas formas de gambetear y engañar a los rivales pero, como siempre en el título de Konami, no valdrá con coger al Messi de turno para driblar a todo el equipo rival y meter gol.
El revolucionario invento de los 'sliders'
La mayor novedad de Konami para esta edición han sido los 'sliders', una variante táctica que permitirá a los usuarios adaptar el estilo de juego de cada equipo al de su versión real o bien al antojo del usuario. De esta manera, la Juventus será un equipo tosco, muy difícil de golear y que te matará al contraataque. El Barça, por ejemplo, dependerá en gran medida de su centro del campo y de la capacidad asociativa entre Messi e Ibrahimovic. Cualquiera puede cambiar el estilo de un equipo, pero siempre conviene tener en cuenta qué equipo elegimos y qué jugadores tiene. No se puede pretender jugar con la selección de San Marino de la forma preciosista y combinativa en que lo haría el Arsenal, por ejemplo.
Igualmente, con el mejorado sistema táctico que se ha introducido en el juego se pueden cambiar desde el número de veces que se ofrecerán nuestros jugadores al pase, como el porcentaje de veces que buscarán siempre el desmarque o la entrada por una banda u otra. Los partidos se pueden convertir de esta manera en auténticas batallas tácticas dignas de Rafa Benítez y Fabio Capello.
Las animaciones también influyen con su renovación, no sólo se muestran mucho más realistas que en las dos anteriores ediciones, dan la posibilidad incluso de rematar desde el suelo o golpear un balón de espuela si realmente es necesario. Eso no quita que en algún momento los futbolistas, pese a la alta Inteligencia Artificial de los jugadores, realicen algún movimiento, salto o patada que no tenga sentido.
Partidos con sabor a Canal +
El fichaje de Carlos Martínez (narrador de Canal +), sumado a la sapiencia de Julio Maldonado 'Maldini', le aporta un plus de calidad inigualable al apartado sonoro y en ocasiones dará la sensación de que estamos asistiendo al clásico partido de las 9 de la noche del domingo con Martínez como voz cantante. El repertorio de cánticos de las aficiones y sonidos dentro del terreno se ha ampliado también considerablemente para redondear aún más el apartado sonoro.
En lo que desafortunadamente Pro Evolution no compite en igualdad de condiciones con sus competidores es en el apartado de licencias. Contará, como el año pasado, con las principales ligas europeas (española, italiana e inglesa) pero no con todos los equipos reales de dichos campeonatos. Los que sí estarán serán los de la madre de todas las competiciones, la Champions League, a la que se suma este año su 'hermana menor', la Europa League.
Además, la Liga Máster cuenta con una mayor profundidad que no sólo nos hará entrenadores, sino también en auténticos presidentes de clubes importantes con capacidad para buscar beneficios económicos y fichajes a la altura de nuestras pretensiones. Se mantiene por supuesto el curioso modo Ser Leyenda, que nos convertirá en un modesto futbolista de Segunda B que tendrá que labrarse una carrera hasta llegar a competir por la Liga de Campeones.
El modo Comunidad añadirá emoción y tensión a los partidos entre amigos, ya que guardará las estadísticas de dichos encuentros para luego poder restregárselos al perdedor. Si lo que queremos es jugar online, la velocidad de comunicación se ha aumentado y los partidos se desarrollan sin ningún tipo de parones ni ralentizaciones, siempre que se disponga de una buena conexión wi-fi.
Queda claro por tanto que en Konami han hecho los deberes este verano y que el número de fichajes para afrontar la temporada no son pocos. Tras dos años casi para olvidar cabe la opción de aspirar a recuperar el trono de mejor simulador virtual; pero con haber aprendido de los errores pasados y demostrar que la mejoría es tan grande, los fans de toda la vida del PES deben alegrarse por saber que el Pro Evolution 2010 ha vuelto a la élite.
