Pese a la poca confianza que los estudios tenían en que el film funcionara, los datos muestran que la promoción brutal del último mes –porque si en algo no han escatimado es en promoción- han hecho que este universo salvaje y fantástico se salde en su primer fin de semana de exhibición en las pantallas de Estados Unidos con 32.7 millones de dólares, pasando a la cabeza de las películas más vistas de la cartelera. Amén de haber hecho palpitar el corazón de los más pequeños (estos por lo visto a modo arrítmico), y de los adultos que han sabido interpretar todo el ilusorio simbólico de Jonze. Por supuesto, una conveniente reedición del libro original ha sido lanzado para estas fechas y ha visto como su venta se catapultaba en todas las librerías estadounidenses. El pronóstico indica, pues, que la suerte también acompañará a este nuevo y monstruoso fenómeno en territorio patrio.

Maurice Sendak, 1963


Donde viven los monstruos es para Estados Unidos lo que La caperucita roja supone para Europa, todo un icono popular del imaginario infantil de los tiempos modernos. Fue publicado por primera vez en 1963. Cuenta con apenas 40 páginas, incluyendo las bellas ilustraciones que Sendak creó para la ocasión porque retrata con gran expresividad los temores y deseos de nuestra infancia: nuestros monstruos, las pataletas injustificadas, el miedo al abandono o a la pérdida del amor paterno-filial son algunos de sus temas principales. En sus icónicas imágenes reside toda su fuerza. Han inspirado incluso a más de 150 ilustradores de todo el mundo para reinterpretar los dibujos originales de Sendak y, de paso, crear una página web a modo de exposición que recopila todos los trabajos en homenaje a su autor.

En el año de su primera edición fue elegido por The New York Times Book Review como uno de los mejores libros ilustrados de la época. Ganador en 1964 de la medalla Caldecott, traducido a numerosos idiomas e incluido en la lista de los más vendidos de todos los tiempos, este libro, según señala la crítica, significó una revolución dentro del ámbito de los libros ilustrados para niños al mismo tiempo que dio a lugar a duras críticas por parte de padres y pedagogos en el momento de su publicación pues el relato era políticamente incorrecto para la época. Max, el protagonista de la aventura, es un chico rebelde que desobedece las órdenes de su madre, hace travesuras constantes y explora su particular universo a partir de sus inseguridades. Los monstruos del título, además, se muestran de manera explícita y el cuento fue acusado de promover el miedo entre los más pequeños.
“Muchos padres y madres -dijo el autor refiriéndose a las críticas de los adultos y a la inmensa popularidad del libro entre los niños- no saben todavía o no quieren entender que, con la ayuda del libro y de los monstruos, los niños empiezan a descargar esa rabia que tienen en contra de sus madres. Descargando la rabia en los monstruos empezarán a hacer frente a situaciones familiares, e irán encontrando caminos para lograr un mejor equilibrio interior. Si los niños no pueden mejorar muchas de las situaciones emocionales de su realidad diaria, sí lo pueden hacer en su imaginación”. Su virtud reside pues en su cautivadora manera de abrir la imaginación a los niños. De ahí, su enorme éxito.


Spike, el raro
Se ha ganado a pulso el apelativo artífice de excentricidades y es, hoy por hoy, uno de los cineastas más innovadores del Hollywood actual. Su filme más popular hasta la fecha había sido Adaptation (El ladrón de orquídeas), con el concurso de pesos pesados como Nicolas Cage o Meryl Streep, ambos con gran poder de convocatoria. El número de salas estadounidenses que vieron su estreno fueron 672 pero ahora, su adaptación de este clásico de la literatura infantil ha sido estrenada en 3.500 salas de todo el territorio yanqui y se ha convertido en uno de los éxitos de esta campaña cinematográfica pre-navideña.
Jonze, en su afán de acuñar la máxima de renovarse o morir, ha sido reputado fotógrafo, director de vídeos musicales de artistas de la talla de Björk, REM, o The chemichal brothers, creador de la archiconocida serie Jackass, fundador del canal de televisión de la revista Vice y ex marido de Sofia Coppola, una de las reinas del cine independiente. Ahora aborda la que es su tercera incursión tras las cámaras. En su primer filme, Como ser John Malkovich, con guión de Charlie Kauffman –otro raro ilustre del cine reciente-, ya demostraba que lo suyo era plasmar una realidad bizarra que, sin embargo, tenía perfecta cabida en la mente del espectador. Su segunda obra, la mencionada Adaptation, volvía a incidir en un guión de su colega Kauffman e incidía de manera casi surreal en los entresijos metalingüísticos de la creación literaria y cinematográfica.
Casi siete años han tenido que transcurrir para que Jonze volviera al redil, después de hacer de comparsa como productor en sus excesos para Jackass o en el debut cinematográfico de Kauffman, Synechdoque, New York, extraordinario filme en el más sentido estricto de la palabra, que en España permanece inédito. De momento, Jonze corre la suerte de haber creado un monstruo. No sólo las cifras de recaudación están sacando sonrisas a los de la Warner sino que además está creando un paulatino fenómeno de masas. La celebérrima tienda Urban Outfitters, la tienda en la que todo indie quiere gastarse su sueldo, le ha dedicado al filme cuadros, camisetas, posters, vestidos, muñecos... todo ello para satisfacer el apetito de consagrar la cinta como un nuevo referente cinematográfico.