Cine y Cómic: juntos y ahora revueltos
En la última década la relación entre cine y cómic ha ido desarrollándose a una velocidad pasmosa. La creciente voracidad de Hollywood por las ideas originales y la búsqueda de mayor repercusión mediática e ingresos por parte de las editoriales hacen cada vez más buenas migas, algo reflejado no solo en las numerosas adaptaciones cinematográficas de la última década, sino también en los movimientos empresariales derivados de las mismas. La creación del grupo DC Entertainment Inc por parte de Warner con el fin específico de potenciar sus propias adaptaciones cinematográficas, el acuerdo entre Marvel Studios y Paramount para crear una franquicia cinematográfica multiple sobre los Vengadores (formada por “Iron Man” I & II, “Increible Hulk”, las inminentes “Thor” y “Capitán América”, la futura “Vengadores” y todas las secuelas por venir) o la adquisición de Marvel por Disney demuestran la fortaleza del lazo, complementado por la cada vez más fina barrera entre profesionales de un medio u otro, con nombres que saltan del cine al cómic (Kevin Smith, Bob Gale), del comic al cine (Frank Miller, Brian Vaughan, Kaare Andrews) y aquellos que navegan sin problemas por ambas aguas (J.M. Straczynski, Jeph Loeb). Tan fuerte es la sinergia que ya existen proyectos que saltan del papel a la pantalla durante su propia publicación en papel como la inminente “Kick-Ass” e incluso antes, como el film que nos ocupa y cuyo original en viñetas a cargo de Lionel Wigram y John Watkiss aun no tiene fecha de salida.
Los otros Holmes
El film de Guy Ritchie no es ni de lejos la primera vez que se nos ofrece una versión poco ortodoxa de Sherlock Holmes y sus aventuras, cosa más que posible gracias a que los derechos literarios del mismo hace tiempo que pasaron a ser de dominio público. Así pues y fuera de las cuatro novelas y los 56 relatos cortos escritos por Arthur Conan Doyle (lo que se considera el “canon holmesiano”), desde hace décadas otros autores han echado mano del personaje para ofrecer nuevas historias ambientadas en varios periodos de su vida, desarrolladas en circunstancias muy diferentes al texto original y no siempre fieles. Algunos de los ejemplos más conocidos son “Arsenio Lupin contra Sherlock Holmes” (1909) del galo Maurice Leblanc, “Las hazañas de Sherlock Holmes” (1954), serie de relatos escritos por el hijo de Conan Doyle, “Elemental, Dr. Freud” (1974) del escritor y cineasta Nicholas Meyer o la saga del español Rodolfo Martínez iniciada con “Sherlock Holmes y la sabiduría de los muertos” (1996). En cine están los ejemplos de “El Secreto de la Pirámide” (“Young Sherlock Holmes”, Barry Levinson, 1985) visión de la adolescencia del personaje ó “Asesinato por decreto” (“Murder by Decree”, Bob Clark, 1979) donde revolvía el misterioso caso de Jack el Destripador. Incluso protagonizó una maravillosa serie de animación japonesa en versión perruna –“Sherlock Hound" (1984) a cargo del genial Hayao Miyazaki. Prueba todas ellas de la fuerza y atracción de un mito capaz de ser manipulado y tergiversado de todas las maneras posibles sin perder un ápice de atractivo.
Guy Ritchie, un macarra con clase
Formado en el mundo del videoclip y la publicidad, Guy Ritchie capto la atención de todo el mundo con su debut en “Lock & Stock” (1998), una frenética historia de robos donde se combinaban la acción más frenética, los personajes más retorcidos y el sentido del humor más desmadrado, todo ello filmado con una puesta en escena inquieta e inventiva que convirtió a la película en un éxito en su Inglaterra natal y en un film de culto en todo el mundo, llegando a generar una serie de TV de corta vida. Con “Snatch: cerdos y diamantes” (2000) incide en los mismos registros, consolidando su éxito como director de moda, sin embargo su intento de cambiar de registro con “Barridos por la marea” (2002), un vehículo dramático al servicio de su por entonces esposa la diva del pop Madonna, y la cerebral “Revolver” (2005) se saldó con un enorme fracaso que hizo tambalear su posición. El estreno de “RocknRolla” (2008), un thriller de acción con toques de humor y crítica social, volvió a ponerle en el candelero justo para hacerse cargo de “Sherlock Holmes”, película en la que por primera vez trabaja sobre guion ajeno. Padrino cinematográfico de Jason Statham y Vinnie Jones, Ritchie sigue realizando trabajos ocasionales en publicidad –a no perderse sus clips para Nike y BMW- e incluso se ha permitido el lujo de crear su propia serie de comic –“Gamekeeper”- mientras tantea nuevos proyectos cinematográficos, entre ellos un western ambientado en la guerra civil norteamericana.
