
En la época en que FIFA trataba de vender simulación por injugabilidad (de un original aspecto isométrico, eso sí), ISS sorprendió retomando la perspectiva lateral para ofrecernos un juego repleto de virtudes. Explotadas y mantenidas en los siguientes peldaños de esta auténtica escuela de fútbol, el primero de ellos, retocado en la versión "Deluxe" (siempre siguiendo el título europeo) con más opciones y ligeros retoques de jugabilidad, vuelve ahora para convertirse en el cartucho ideal para tener siempre armada a nuestra pequeña portátil.

El aspecto gráfico no presenta alteraciones respecto a su fuente, no ha habido un remodelamiento para explotar el potencial de la nueva máquina, pero la atracción incuestionable -con notas más arcade que la secuela que ahora deslumbra en PS2- hacen de este uno de los programas que, más por la posibilidad de tenerlo siempre a mano que por nostalgia, son indispensables para la GBA.
