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Dossier Nivel 7 #1 - Todo sobre el S.H.I.E.L.D. televisivo Comic Digital
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Dossier Nivel 7 #1 - Todo sobre el S.H.I.E.L.D. televisivo

Marvel's Agents of S.H.I.E.L.D. 1x01 - 1x05

Un artículo de Bruno Lorenzo - Introducido el 07/11/2013
Dossier Nivel 7 #1 - Todo sobre el S.H.I.E.L.D. televisivo
AVISO: Éste artículo contiene posibles spoilers. En él se revelan aspectos argumentales que el lector podría preferir descubir por sí mismo.

Hace más de un mes que Agentes de S.H.I.E.L.D. comenzó su andadura en la ABC norteamericana, un estreno muy esperado que llegó a las pantallas españolas unas semanas más tarde, primero a través de la cadena privada FOX y, recientemente, ya en abierto en el canal CUATRO. Más de un mes en el que hemos podido visionar hasta cinco episodios de una serie que, como comentábamos en el análisis especial del capítulo piloto, tiene un potencial enorme, con unos personajes que solo pueden ir a más y que podían permitir a sus guionistas jugar con un sinfín de posibilidades, a medio camino entre el respeto a lo que vemos en el papel y lo que ya ha sido establecido en la gran pantalla ¿Podemos decir que en este tiempo ese potencial ha comenzado a aprovecharse? ¿Se han mantenido las sensaciones positivas que teníamos en aquel piloto o hemos cambiado a peor?


Lo primero que a muchos espectadores estoy seguro que les viene a la mente al pensar en estos episodios es, sin duda, “irregularidad”. A lo que añadiríamos desde aquí “oportunidades desaprovechadas". Si bien hay muchos espectadores muy entusiastas, lo cierto es que si uno analiza fríamente estos primeros episodios muchos llegarían a la conclusión de que si no fuese por el sello Marvel y por esas aparentes posibilidades que comentábamos la serie se habría perdido en el limbo. Y es que esa sensación constante de "hay algo más" es la que hemos tenido en estos cinco episodios y nos ha hecho mantenernos delante de la pantalla. La paciencia, por tanto, parece que será el factor clave que todos los aficionados debemos de tener para poder disfrutar como se merece esta serie y de su evolución. Respecto a esto, se observa entre el público una especie de cisma: por un lado, el grupo que se ha mantenido con una expectación más o menos moderada y que se mantiene semana tras semana tratando de disfrutar como puede; por otro, los que han abandonado en estos primeros compases, en lo que muchos ven como una especie de “Equipo A del siglo XXI


Tras un segundo episodio que contó con el segundo cameo de lujo, cortesía de Samuel L. Jackson como Nick Furia (el primero fue Cobie Smulders/Maria Hill en el Piloto), el tercer capítulo resultó ser todo un punto de inflexión prácticamente inesperado. Se introduce por primera vez la figura de un personaje de sobra conocido en la franquicia de Los Vengadores como es el doctor Franklin Hall, más conocido como Gravitón.


Se trata de una historia de orígenes, de un personaje que, a tenor de lo que se puede apreciar en la última escena, va a tener un papel destacado en el futuro de la serie. Este tercer capítulo en si no es que sea especialmente brillante en comparación con el resto, pero sí que aporta algo más al conjunto con ese misterioso cliffhanger. Por su parte, el cuarto capítulo fue probablemente el más decepcionante de todos los que hemos podido ver, al presentar una trama y unas ideas muy originales en sus primeras escenas, pero que se van desdibujando a cada minuto que avanza, convirtiendo su final en un lamentable espectáculo con fallos de raccord incluidos.


El quinto episodio ha sido el que más alegrías ha dado y el que parece que más ha gustado tanto a fans del Universo Marvel como al público general. Descubrimos abiertamente la existencia de una organización criminal rival de S.H.I.E.L.D. (¿I.M.A.?), un descubrimiento que a su vez da sentido a otros acontecimientos que han sucedido en los episodios anteriores,. El gran acierto de este episodio fue el apostar por el espionaje estilo S.H.I.E.L.D. y una trama seria y bien encadenada, sin mercenarios como villanos al más puro estilo "Equipo A", en la que destacó también el adecuado uso que se hizo de la banda sonora de la serie. La doctora Raina, interpretada por Ruth Negga nos recuerda inevitablemente con sus planes y traiciones a la Rebecca Hall/Maya Hansen de Iron Man 3. Echamos de menos que alguno de esos personajes con poderes que hemos visto, como fue el caso de Mike Peterson (J. August Ruchards) en el piloto se incorpore al equipo, para ver no solo un cambio en la dinámica de los personajes añadiendo un carácter diferente y menos tópico, sino también para ver una evolución dentro del mundo de héroes en el que se mueven y ver cómo encaja alguien así en la agencia. De todas formas, aceptamos la premisa de que Agentes de SHIELD es una serie de héroes que no necesariamente tienen que tener poderes o habilidades especiales (un lema que Marvel ha utilizado en multitud de ocasiones en muchos historias dentro del cómic)

El gran fallo de Agentes de S.H.I.E.L.D., tal y como se apuntaba en el piloto, está en el reparto que parece que no acaba de despegar, de encajar dentro del ambiente que nos presentan en la serie. Coulson sigue siendo el pilar del equipo y el más carismático, un Clark Gregg que es el único que mantiene un registro constante y serio, a la altura de lo que hemos visto en las películas. Su resurrección sigue siendo el gran misterio, y muchos apuntan ya a la futura participación del Doctor Extraño o de la Bruja Escarlata (Elizabeth Olsen) para explicarlo.


Skye se ha convertido en la gran sorpresa de este comienzo. A pesar de que las capacidades para la actuación de Chloe Bennet no dejan a nadie con la boca abierta, los guionistas se las han arreglado para crear un auténtico halo de misterio sobre un personaje que juega a varias bandas y que se ha convertido en la protegida de Coulson a prácticamente cualquier precio. La revelación en el quinto episodio de que S.H.I.E.L.D. puede tener algo que ver con su infancia y su pasado son una nueva muestra de esas tramas de largo recorrido que los escritores tienen que sacar a la luz y desarrollar cuanto antes, para no aburrir a los espectadores y despertar el interés de la audiencia.


La gran decepción está siendo una Ming-N cada vez más desganada en su papel de Melinda May, sin apenas protagonismo, y un Brett Dalton cuyo personaje, el Agente Grant Ward, parece vivir en una burbuja, con más rectitud que el Capitán América (solo que Ward no cuenta con un escudo ni con un llamativo disfraz para suplir esa falta de carisma).


El dúo Fitz-Simmons se ha mantenido desde el comienzo como el gran alivio cómico, resultando cargante y ridículo por momentos. Unos personajes excesivamente familiares en una serie y en un universo que, efectivamente, está enfocado a todo tipo de público, pero que se convierten en sombras de lo que podrían ser en muchos momentos gracias a conversaciones y situaciones que parecen hechas únicamente para rellenar los 40 minutos semanales.

ABC, tras el éxito de las dos primeras entregas, se apresuró a renovar la serie para toda la temporada anunciando unos 22 episodios que, a falta aún de ver por dónde pueden ir las tramas, se nos antojan un poco excesivos, por más que sea lo habitual en este tipo de series en el panorama estadounidense (el ejemplo lo tenemos en la “rival” comiquera Arrow, que está superando todas las expectativas posibles en The CW con ese mismo formato). Es posible que esta renovación haga ganar confianza a todo el equipo y, en especial, a los guionistas, que pueden ahora desarrollar argumentos de mayor recorrido sin miedo a una posible cancelación. De todas formas, queda mucho, muchísimo camino por recorrer, y el miedo a que Agentes de S.H.I.E.L.D. sea carne de cancelación al final de temporada continúa. La serie se mantiene en audiencias y demográficos (los datos que utilizan los anunciantes y las cadenas para medir el éxito de una serie en USA), pero ha perdido casi un 50% de su audiencia respecto a la primera entrega, logrando mantener solo a unos siete de los doce millones de aquel Piloto

Con estos datos… ¿Qué nos depara el futuro? Para empezar, según ha declarado el consultor Jeph Loeb, en el sexto episodio veremos una muerte (¿alguien del equipo?), mientras que Marvel ya ha confirmado que el octavo, que se emitirá en Estados Unidos el próximo 19 de noviembre, conectará con lo ocurrido en Thor: El Mundo Oscuro. Se rumorea también que el final de la serie coincidirá con el estreno de Capitán América: El Soldado de Invierno, por lo que no se descarta tampoco un posible crossover. Pero desde aquí nos gustaría indicar que no llega solo con eso. Los guiós y crossover son geniales tanto para cohesionar el universo marvel cinematográfico como para agradar al fan, pero el público de esta serie debe ser global. Un público acostumbrado a series de gran calidad y alto nivel de entretenimiento, en una era dorada de la pequeña pantalla. Agentes de S.H.I.E.L.D debe dar un paso más en su evolución en las próximas entregas, para que todos nos podamos sentir orgullosos de Coulson, de todo su equipo y del éxito de una serie basada en nuestros personajes y nuestro universo de ficción favorito. Falta añadir algo más de equilibrio a la fórmula. ¿Lo conseguirá?

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