Fandigital y Comicdigital emplean cookies para determinadas funcionalidades. Si continúa navegando asume la aceptación de las mismas.
La Atalaya del Vigía - Doctor Extraño de Aaron y Bachalo: De finales y (re)inicios Comic Digital
REVISTA ESPECIALIZADA EN CÓMIC
"La violencia es un lenguaje primitivo, horrible... aunque debo admitir que su fluidez puede hacerse pasar por poesía. " Doug Ramsey / X-Men: Segundo Advenimiento
ID

La Atalaya del Vigía - Doctor Extraño de Aaron y Bachalo: De finales y (re)inicios

Una recomendable etapa del Hechicero Supremo

Un artículo de Rodrigo Arizaga Iturralde - Introducido el 03/07/2021
La Atalaya del Vigía - Doctor Extraño de Aaron y Bachalo: De finales y (re)inicios

Artículos relacionados

· Marvel Gold - Doctor Extraño #2: ¡Saluda al Maestro!

· 100% Marvel - Doctor Extraño y los Hechiceros Supremos

· 100% Marvel HC - Doctor Extraño: El Juramento

Gracias a la estupenda iniciativa de Panini Cómics con el sello Marvel Premiere, dedicado a recopilar destacadas etapas recientes de series regulares, es posible recuperar la más reciente trayectoria editorial del Doctor Extraño. Un personaje cuyo destacado estatus dentro del universo Marvel no siempre ha tenido una correspondencia en términos editoriales, como demuestra su trayectoria llena de etapas en blanco como titular de sus propias cabeceras.

De hecho hay que remontarse la friolera de dos décadas hasta mediados de los años 90 para encontrar la anterior ocasión en la que Stephen Extraño gozó de una serie regular propia. Pese a que trabajos tan estupendos como la miniserie El Juramento de Brian K Vaughan y Marcos Martín revalidasen su potencial, el buen doctor parecía condenado a ser ese secundario abonado a apariciones estelares en series ajenas y presencia recurrente en grandes eventos. Hizo falta el empujón de su adaptación cinematográfica con los rasgos de Benedict Cumberbatch para que la editorial decidiese apostar de nuevo por una cabecera del hechicero supremo. Un trabajo que recayó en un guionista a priori alejado del perfil básico del personaje como Jason Aaron.


Con una trayectoria ligada tanto a la serie negra más terrenal (Scalped, Paletos Cabrones) como a personajes violentos y de gran fisicidad (Lobezno, Punisher), Aaron era una elección insólita para narrar las sofisticadas aventuras del maestro de las artes místicas. El tono usual de sus tramas difería del previamente otorgado al personaje por guionistas como Steve Englehart, Roy Thomas o el fundamental Roger Stern, con una visión del personaje que le convertía en un refinado y resabiado erudito que actuaba de modo cerebral, quedando reducido en muchos casos a un simple deux ex machina. Por ello Aaron decidió dar la vuelta a dicho enfoque para mostrar a un mago sabio y experimentado, sí... Pero también a alguien que acusa el peso del cargo de hechicero supremo tanto psicológica como físicamente. Y alguien a quien su atípico día a día, que incluye exorcismos, invasores de otras dimensiones, reliquias malditas y rupturas de las leyes de la realidad, afecta en su visión del mundo.


Ese contraste entre rutina mística y anormalidad real queda plasmado por los lápices de Chris Bachalo, veterano dibujante cuyo trazo se ha ido transformando con el paso de los años hacia un estilo progresivamente más anguloso e impactante, más abstracto y menos académico. Y si bien sus recargados dibujos y peculiares distribuciones de página pecan en más de una ocasión de confusión narrativa (especialmente en las escenas de acción) no es menos cierto que su talento para plasmar mundos y criaturas irreales se ajusta a la perfección a las intenciones de la historia, aportando aquí algunas las páginas más inspiradas que ha firmado en los últimos años.


Utilizando como vehículo al personaje de Zelma Stanton, una bibliotecaria normal y corriente que acude a Extraño tras ser afectada por una sanguijuela psíquica (sic), Aaron y Bachalo muestran como lo que para el protagonista es pura rutina excede los límites de la cordura para el resto. Algo extensible a sus propios hábitos, dando pie a un retrato del protagonista con un enfoque más físico: dada su dependencia de la magia, Stephen Extraño tiene que pagar un precio que se manifiesta en alimentarse de cosas que un estomago normal no toleraría o estar sometido un dolor que, sin saberlo, otros padecen por él. Un cambio de paradigma que trastoca la forma de ver al personaje sin alterar sus rasgos básicos ni romper su continuidad previa, añadiéndole un carácter falible y con aspectos desagradables que aportan más capas a su personalidad.


Esa fisicidad y su dependencia casi obsesiva de fuerzas mágicas ajenas será puesta a prueba cuando Extraño debe hacer frente a la amenaza de Empirikul, un grupo de seres basados en la ciencia dedicados a exterminar fanáticamente la magia y que llegan a nuestro mundo tras haber diezmado numerosas dimensiones. Con las fuerzas místicas desapareciendo rápidamente a su alrededor, un Extraño privado de casi todas sus habilidades se ve obligado a iniciar la desesperada búsqueda de los últimos restos de magia para hacer frente a esta amenaza imparable. Una premisa que Aaron utiliza para recuperar a diversos personajes místicos de la editorial, ordenando una parcela poco trabajada del universo Marvel, estableciendo unas localizaciones (el fantástico Bar Sin Puertas) y una conexión directa entre personajes a priori aislados entre sí como la Bruja escarlata, Magik, Hellstorm, Hermano Vudú o Shaman. Un quién es quién de místicos Marvel al que se añaden nuevos y carismáticos personajes bien con lazos con la continuidad mas añeja como Mahatma Muerte (sic) o Alice Gulliver, bien creados para la ocasión como Médico Místico (en español en el original) o el Conde Kaoz, rebosando todos ellos de un atractivo y carisma suficientes para dejar al lector con ganas de saber más.


Pese a su título la conclusión del arco Los Últimos Días de la Magia abría sin embargo todo un nuevo horizonte de posibilidades gracias a la aparición de los personajes antes citados (que Marvel capitalizaría mediante la miniserie Doctor Extraño y los Hechiceros Supremos, de Robbie Thompson y Javier Rodríguez). El siguiente paso de Aaron y Bachalo consistió en curar las heridas del personaje en dicha historia y volver a ponerle en pie, enfrentándole a viejos conocidos como el Barón Mordo, Dormammu y Pesadilla con la peculiaridad de que Extraño se ve obligado a reinventarse al no poder recurrir a la magia de antaño. Aaron consigue aportar así un enfoque novedoso a esquemas tradicionales previos con curiosos giros como su peculiar visión de Pesadilla. Y al tiempo crea una nueva dinámica que incluye no solo al casi siempre olvidado Wong, sino también a una Zelda Stanton cuya relación con el protagonista hará las delicias de los fans de otro famoso Doctor ficticio procedente de la televisión británica. Bachalo continua la línea de sus primeros números, aunque ocasionalmente cede el testigo a interesantes dibujantes invitados como el veterano Kevin Nowlan (responsable de varias aventuras clásicas del personaje), Jorge Fornés y Frazer Irving.

Tras el reencuentro con esos enemigos clásicos, Aaron retomaría una trama planteada en sus primeros números a través del personaje de Miseria, un constructo mágico donde Extraño ha ido volcando todo el dolor y sufrimiento de sus acciones como hechicero hasta que este acaba cobrando vida propia. Ello da pie a un enfrentamiento que personifica las acciones más discutibles del protagonista y en la que Aaron también incluiría a la versión femenina de Thor que él mismo había desarrollado en la serie del dios del trueno. Dicha historia constituyó asimismo el cierre de esta etapa tras apenas veinte entregas. Un crossover con Imperio Secreto y una breve etapa de transición recuperando la numeración clásica con Donny Cates y Gabriel Hernández Walta sirvieron como puente a una posterior cabecera de nuevo renumerada con un #1 a cargo de Mark Waid y Jesús Saiz. Pero eso es otra historia. De momento nos limitaremos a recomendar que aquellos que en su momento la dejaron pasar aprovechen la segunda oportunidad que el formato Marvel Premiere les brinda de recuperar esta etapa tan aparentemente atípica en sus formas como fiel en su esencia a un personaje (y un rincón del universo Marvel) al que aún le quedan muchos más trucos por desvelar.


contactarEdición impresa