El DMT


Uno de los experimentos más útiles que nos encontraremos será el Dmt. Esta herramienta se convertirá en una parte de nosotros, embutido en una especie de guante electrónico portátil todo el poder oculto del E99. Gracias al Dmt podremos utilizar el E99 para envejecer objetos y enemigos o para volverlos a su estado original (solo los objetos). Envejecer nos permitirá destruir objetos como coberturas o enemigos, mientras que la función de devolverlos a su estado original, nos permitirá reparar tramos de escalera para continuar o cajas y objetos para abrir el acceso a otras zonas. Lástima que se haya aprovechado de una forma tan escasa las enormes posibilidades que este sistema habría proporcionado en forma de puzzles, jugando con la física y otros elementos. En su lugar se ha quedado como una simple anécdota, ya que en el 100x100 de las ocasiones tendremos la solución y el problema delante de nuestras narices.

El Dmt, o el “aspirante a lanzar plásmidos” tienen bastante margen para mejorar, algo que podremos hacer en cabinas especialmente preparadas “casualmente” a lo largo del complejo. Gracias a ello podremos conseguir poderes como telequinesia o la ralentización temporal de enemigos y objetos lanzando un globo de energía. Estas habilidades nos serán útiles en combate, ya que al igual que el resto, se han desaprovechado totalmente para el desarrollo de algún tipo de puzle que nos proporcionase algo de la variedad que sin duda echamos en falta.

El armamento no deja de ser más convencional, usando pistolas, ametralladoras, lanzagranadas o rifles de precision entre otros. Todo el armamento disponible se podrá mejorar en cabinas preparadas para ello, usando los restos de E99 y las mejoras de armas que iremos encontrando por las instalaciones.

El modo multi-jugador más bien parece ser un añadido de última hora, principalmente debido a que actualmente parece que todos los títulos tienen que tener modo on-line aunque este no aporte nada nuevo o reste recursos muy necesarios en la campaña principal. En este caso, el enfrentamiento entre criaturas y soldados permitirá revivir los caóticos combates de la campaña, un mero añadido, con no demasiada gente disponible on-line, y para colmo bastante descompensado gracias a la potencia del armamento humano del que carecen las criaturas.

Gráficamente Singularity es un título que no pretende situarse en la vanguardia de la tecnología. Su motor gráfico es eficaz, con algunas texturas muy buenas y otras mediocres, pero que consigue mantener el tipo ofreciéndonos entornos creíbles y sólidos. El apartado sonoro ha sido el más beneficiado, con un doblaje al castellano muy profesional y una banda sonora seria y convincente, lo que unido a los fx de armas y explosiones forma un apartado más que correcto.

Que hay de nuevo viejo.


El problema principal de Singularity es que bebe de aquí y de allí (de Bioshock, Wolfestein) sin aportar absolutamente nada o mejorar en algún apartado a los títulos que lo preceden. El desarrollo es extremadamente lineal, el guión parece prometer en el inicio para luego diluirse con unos personajes con muy poco carisma y el combate se limita a lanzar sobre nosotros oleadas de bichos y soldados con una inteligencia artificial que apenas les permite saber donde nos encontramos. El resultado es un título de acción simplemente aceptable, con pocas emociones para el jugador curtido en mil batallas que continuamente tendrá la sensación de haber visto todo esto antes. Es quizá un juego para los novatos en el género, unos novatos que junto al resto, pasarán pronto página con un título que no nos dejará grandes momentos en el recuerdo.