El juego



Si la técnica se asemeja a la citada renovación emprendida por Konami en Contra, y que también nos lleva a un futuro lindando con el Apocalipsis, Capcom vuelve a dotarnos de escenarios coloristas y repletos de vidas, frente a la aridez de aquel. Sus gráficos tienen algo actual en los juegos de luces, densidad, luces y movimientos de tamaño, y lo obvio de retro en la fidelidad bidimensional, a lo que se le añade el componente anime que si ya da para el diseño en forma de dibujo animado, se hace más evidente en las introducciones. Contribuyen en la misma línea, la presentación de personajes, los previos a los enfrentamientos (postura de presentación del enemigo, discursito, efectos espectaculares que le rodean...) y diálogos en esa línea.

Luego, bien estemos en la nieve o en el interior de la jungla, detalles como pájaros volando hacia un lugar más seguro o explosiones de fondos luminosos sirven para subir enteros en el apartado gráfico, que todo sea dicho, puede apreciarse en su nitidez con opción de 60 hz. La misma modernización de temas musicales con aspecto de melodía clásica arcade, sirven para alternarse con los FX explosivos, voces inglesas (subtítulos en castellano) y los constantes mensajes de derrota de las primeras partidas.
Pero yendo directamente a uno de sus apartados básicos, el de la jugabilidad, por lo que se ha apuntado antes ha de ser duro de roer. Nos devuelve a una curva de dificultad diabólica que con algo de tenacidad puede ser dominada. En Megaman al principio es cuando peor se pasa, la curva parece invertida en tanto que el posterior armamento nos facilitará mucho las cosas, y si llegamos a tener el suficiente, será porque hemos superado las suficientes fases como para tener un nivel de manejo que nos hará ganarnos el avance por nosotros mismos.
Desde la primera misión a modo de preámbulo, queda claro que acabar partida es algo que puede ser muy rápido. La energía se agota pronto y no entiende de demasiadas oportunidades. Sólo los que heridos en su orgullo se pongan a afinar puntería, verán que es posible. Superado el primer final boss, entonces acudimos a una base en donde podemos adquirir armas, dosis de energía, ‘reintentes’ (continuaciones que vienen a ser nuestras vidas) en función de los “metales” recolectados durante la partida, y elegir aleatoriamente entre las fases en las que nos vamos a poner a prueba, mientras misiones paralelas surgen repentinamente, ganando así en libertad y variedad.

Esta vez, nuestro robot azul viene además compañado por partida doble, y ello quiere decir que de entre sus dos compañeros (Zero y Axl, que conocemos en esa fase de preámbulo) puede escoger quién va a compañarle, y cambiar con él el manejo en cualquier momento. Mientras el otro descansa y se recupera (con un medidor de recuperación que depende de lo que haga el que manejamos), disfrutaremos de los nuevos poderes con que cuenta el personaje elegido. Si esto ya añade variedad, la posibilidad de combatir con naves y vehículos en determinadas fases (otra de aquellas cosas que se valoraba mucho en éste género tiempo ha) pueden hacer más asumible la rejugabilidad que impone un programa con éste nivel. Lo normal es que tardemos antes de lograr superar una primera fase y nos quedemos en varios reintentos, la satisfacción de superarlo es su principal aliciente.
Para el jugador moderno superficialmente puede resultar repetitivo y estresante por la dificultad de sus retos. Para otros es parte de un atractivo que gana a medida que se superan sus niveles, por lo que ellos lo disfrutarán mucho más, especialmente si conocen lo bien que suelen desarrollarse los episodios de Megaman si les dedicas suficiente tiempo.

Los aliados de X

Megaman X ya no combatirá sólo. De entre su manejo tradicional (con el característico disparo explosivo), el de Zero y su salto doble y especialidad en ataques de proximidad, y el de Axl con su pistóla de ráfaga y capacidad de vuelo limitada que le hace uno de los más útiles, escogeremos a dos que podremos intercambiar durante la partida. El personaje que esta a la espera puede ofrecer su ayuda cuando el personaje principal ha caído en las garras de los enemigos.Además podrán utilizar el armamento de los enemigos batidos de cara de avanzar hacia los distintos finales de Megaman X8.
Puestos a escoger, podremos elegir también quién es la encargada de darnos instrucciones durante la partida de entre tres señoritas especializadas cada una en un tipo de conocimiento sobre las fases y adversarios .