Nombres, nombres, nombres

Muy diferente habría sido la cosa, si se hubieran hecho con esa misma licencia -u otra próxima, con todo el respeto a Mr Kent por a la forzada comparación- los responsables de Bomb Jack.

El de Indiana Jones también sería un caso significativo para esta corriente a la que podríamos llamar “de la licencia frustrada”. Entre sus variadas versiones no había un solo juego de acción (subrayamos ‘de acción’) que resultara tan divertido y acertado como el que protagonizaría un personaje paródico en su nombre: Rick Dangerous. Una nueva muestra de que sin destinar el presupuesto a buscar un nombre y empleándolo en el equipo de programación, el resultado puede ser mucho más satisfactorio.[DESTACADO]3[/DESTACADO] Pero si hay que citar a Indiana Jones no puede hacerse sin añadir a esta perspectiva una mayor, la que se le da cuando hay un genio de por medio. Cómo Ron Gilbert aceptó poner su delirante e irrefrenable imaginación al servicio de una película podrá ser considerado un misterio inescrutable, pero el creador de Monkey Island enganchó a propios y extraños a la aventura gráfica con Indiana Jones y La última Cruzada. ¿Ayudó a que luego tuviera más repercusión con su viaje a la isla de los monos? Probablemente. Muchos reacios al género habían caído en sus garras y el Monkey se presentó como la mejor forma de seguir esa dirección. En todo caso, ahí hay una adaptación de aplauso, probablemente la mejor hecha nunca desde una película.

Citando a otros representantes de licencia frustrada (o de la inspiración camuflada) por ahí estuvieron Barbarian, con evidentes semejanzas a la Conan de Schwarzenegger, o La Abadía del Crimen, citado de forma unánime por quienes llegaron a conocerle (básicamente los aficionados de este país pues no cruzó las fronteras) como punto culmen de la perspectiva filmation y uno de los mejores juegos de la década, y que no logró a hacerse con el permiso para exhibir el título de El nombre de la rosa. ¿Y qué decir de otros como Rolling Thunder o Sly Spy? ¿no habrían subido varios puntos la dignidad de las conversiones de las aventuras de James Bond? Al menos recientemente desde Golden Eye ha dado para algún FPS de bastante repercusión, pero en su momento sí habría sido de gran ayuda.

Habitualmente, los juegos que por esta vía buscaban variedad solían decepcionar en varios frentes. Globalmente, aquel juego dio un resultado bastante gratificante en alguna de sus conversiones.
Por esa misma vía y como ejemplo decepcionante, años después estaría Terminator 2, fácilmente encuadrable en los nombres que pasaron sin pena ni gloria a ocupar espacio en las estanterías.
Por concluir esta retahíla citando a alguna de las no tan conocidas, Navy Seals, la película bélica comandada por Charlie Sheen, tuvo un juego que aún con su facilidad y sencillez dio un buen resultado cumpliendo de forma solvente con la idea de seguir la ambientación marcada en el cine y dando sus mismas cotas de entretenimiento efímero, sin pretensiones pero sumamente efectivo.
