Mientras nos acostumbramos a la edición bimestral de la superheroína por antonomasia de DC - con Gail Simone a los mandos y Aaron Lopresti dibujando a una atractiva Wonder Woman –, aprovechemos para encomendarnos a los dioses porque la primera guionista de este cómic no es capaz de hacer arrancar la serie; porque nadie se esperaba que precisamente sería la primera mujer en tomar los mandos de Wonder Woman la que sumiría a la princesa de Themyscira en un delirio sexista más propio de los años sesenta que del siglo XXI.
Cráneo Rojo está a punto de conseguir colocar su propio Presidente de los Estados Unidos y el "nuevo" Capitán América es el único capaz de evitarlo. Además, Sharon Carter tendrá una reveladora conversación con el Dr. Fausto.
1972. Un prometedor boxeador intenta alejarse de las malas compañías. Un veterano de Vietnam incapaz de dejar la guerra atrás. Una femme fatale dispuesta a todo para devolver los golpes de la vida. Tres historias muy diferentes y al mismo tiempo muy parecidas en su violento carácter.
Cuando los skrull decidieron invadir el planeta Tierra, buscaron la forma de infiltrarse entre la comunidad superheroíca y trazar su plan camuflados, aguardando, moviendo los hilos para que ningún detalle escapara a su control. Lejos de quedarse apartada del frente de guerra, la Reina skrull, Veranke, decidió adoptar un cuerpo perfecto para sus propósitos, desde el que dirigir la invasión terrestre. Suplantó a la persona que, a su parecer, podría causar mayores daños.
Con los Vengadores incapacitados y Shield mutilada, la armada Skrull prosigue imparable su ataque mientras el cerebro tras la invasión alienígena desvela finalmente su identidad. Es entonces cuando cierto añorado personaje reaparece para volver las tornas.
Las nubes cubren el mundo como una mortaja. La lluvia cae sin cesar y la oscuridad reina sobre un mundo en ruinas. Sólo una persona es capaz de infundir esperanza, sólo una persona puede devolver la luz a los hombres: El Cazador de Rayos.
Gary Hampton es un exitoso hombre de negocios que una noche es atacado por un hombre-lobo. Con el tiempo, él también se convertirá en uno de ellos y, ayudado por Zechariah, un misterioso vampiro, será capaz de controlar la transformación y de utilizar sus sus poderes para el bien como un superhéroe.
El mecanismo de defensa construido por Alyssa Moy para defender la Otra-Tierra se ha escapado hasta Alaska, donde pierde el control. Héroes de todo el mundo viajarán hasta allí para detenerle. Sin éxito. La llegada de los 4 Fantásticos tampoco cambia mucho la situación.