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Arrow: De la Isla a Starling City Comic Digital
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Arrow: De la Isla a Starling City

Primer especial sobre la serie más comiquera del momento

Un artículo de Bruno Lorenzo - Introducido el 30/01/2014
Arrow: De la Isla a Starling City
AVISO: Éste artículo contiene posibles spoilers. En él se revelan aspectos argumentales que el lector podría preferir descubir por sí mismo.

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“¿Una serie con Green Arrow de protagonista? ¿Y en la CW? ¿La misma cadena que Gossip Girl o The Vampire Diaries? Uyyyyyy” Esta, entre miedo y expectación, fue más o menos la reacción de muchos, muchísimos aficionados, al conocer a principios de 2012 el anuncio de que la cadena norteamericana The CW había dado luz verde a la pre-producción de una nueva adaptación del Universo DC para la pequeña pantalla, tras los buenos resultados que durante ocho temporadas dieron a Warner las aventuras de un joven Clark Kent en Smallville. Lo cierto es que, aunque Smallville no era una serie perfecta, la gran evolución que tuvo durante años no era una mala referencia para saber el trato que le podía dispensar la cadena a otro personaje deceíta.

¿Una serie basada en Green Arrow de un canal especializado en series adolescente? Aunque la serie pintaba mal, el tiempo ha confirmado el acierto de todos los implicados


Para aumentar aún más las expectativas tres viejos conocidos por los aficionados del cómic fueron fichados para llevar a buen puerto Arrow, como productores ejecutivos y showrunners: Andrew Kreisberg (Green Arrow and Black Canary, Fringe), Greg Berlanti(Green Lantern de Martin Campbell) y Marc Guggenheim (The Flash, Young X-Men, Green Lantern de Martin Campbell). Pese a que puede que las referencias de este trío no sean las mejores del mundo y muchos consideren algunos de sus trabajos fallidos, quedaba claro que los tres conocían el medio para el que iban a trabajar, compartiendo una idea básica que vertebraría la serie: aunque Arrow tendría una estética cercana a la trilogía de Batman de Christopher Nolan, ninguna versión de ningún personaje sería excluida en este mundo, exactamente como ocurre en los cómics, donde cualquier idea tiene cabida aunque supere los límites de la física. O lo que es lo mismo: si la serie avanzaba por los caminos correctos, podríamos tener a auténticos superhéroes y metahumanos en futuros capítulos. Una premisa que sin duda elevó el interés de los fans, cansados de que en otras adaptaciones (en especial las cinematográficas) se optase siempre por eliminar cualquier elemento “pop” procedente de las viñetas.

Stephen Amell fue, desde un primer momento, la opción preferida por los productores


Una vez teníamos claro que, como mínimo, el espíritu cómic estaría bien presente en Arrow, tocaba ver cuál sería el tratamiento que se le daría a Oliver Queen y el resto de personajes, así como los actores que serían elegidos para encarnarlos. Para empezar, el tono oscuro que se quería dar a la producción permitía contratar a un actor más maduro que el anterior Arrow que habíamos visto en TV, interpretado por un juvenil Justin Hartley en Smallville. Stephen Amell, actor de segunda fila que había participado en episodios de series como CSI, New Girl o Private Practice fue el primero en realizar una audición para el papel y, desde el principio, fue el favorito de los guionistas, que lo contrataron casi de inmediato. Amell tenía tanto las cualidades interpretativas (justas, pero suficientes para el reto) como, sobre todo, el físico necesario para dar vida a un Oliver un poco más joven de lo que estamos acostumbrados en el cómic, pero que mantendría el espíritu rebelde, de defensa de la clase obrera y los desfavorecidos en un entorno urbano que lo caracteriza. Aunque por supuesto, para llegar a ello, tendría aún mucho que aprender.

Tras su salida de las isla, Oliver Queen deberá volver a su vida en Star City entre amigos, enemigos y nuevos conocidos


En dicho aprendizaje jugaban un papel fundamental los personajes secundarios que iban a acompañar a Amell. Se decidió que las relaciones del protagonista con su familia y amigos ocuparían gran parte del tiempo de la primera temporada de la serie, estableciendo una serie de triángulos que iban más allá de la amistad o de lo amoroso, pues colocan a cada carácter ante su propio debate moral y filosófico. De esta manera, en la parte de amistades, nos encontramos con Katie Cassidy haciendo de Laurel Lance y Colin Donnell como Tommy Merlyn. La elección de estos personajes no fue casual: con Laurel se podía jugar la baza de incorporar a la serie a Canario Negro, pese a que el personaje que retrata Cassidy poco o nada se parece a la que hemos viso durante años en el cómic, manteniendo solo su posición como interés romántico del héroe.

Por otro lado Merlyn juega un papel aún más fundamental que el de Laurel, creando un inesperado triangulo con su padre y con Oliver, que se convertiría a la postre en la línea argumental más importante de Arrow en su primer año de emisión. Un padre, Malcom Merlyn, al que da vida el carismático John Barrowman, cuya incorporación a la serie supuso otra alegría para muchos aficionados, pues todos recordaban su activa e importante participación en la longeva Doctor Who, primero, y en Torchwood después, asegurando por tanto que su papel iría más allá del simple cameo y que estaba destinado a ser recordado por todos.


Paul Blackthorne interpreta a Quentin Lance, padre de Laurel, que trabaja como detective y mantendrá una relación de aliado/perseguidor con nuestro protagonista


En segunda línea de importancia, aunque con muchos momentos destacables a lo largo de temporada, encontramos a Willa Holland como Thea Queen (apodada Speedy.. ¿Os suena?), hermana de Oliver, y a Susanna Thompson como Moira Queen, la madre de ambos, que está además involucrada en la trama contra nuestro querido Flecha Verde. Por supuesto, también tenemos que hacer referencia aquí a otro veterano de la TV como es Paul Blackthorne, que da vida al detective Quentin Lance, padre de Laurel. Si Spider-Man tiene a J.Jonah Jameson, Arrow tiene a este inquieto policía cuyos problemas personales y su sobreprotección respecto a su hija nos dieron algunos de los momentos más pesados de la temporada, pero que sin embargo se convierte más tarde en un valioso e interesante personaje que debe debatirse entre estar del lado de la policía o de lo que más conviene a una ciudad como Starling City.


¿Y qué trama es esa, diréis vosotros? Los guionistas nos presentaron en Arrow en primer lugar una historia de venganza, la venganza de Oliver contra todos aquellos que han convertido su ciudad en un pozo de corrupción y criminalidad y estuvieron a punto de destrozar su familia, sin que él apenas se enterase. No es casualidad que esos mismos corruptos sean por norma general multimillonarios y gente adinerada, con un mensaje claro que alude a la realidad en la que vivimos en nuestro propio mundo. Tampoco es casualidad que las tramas se vayan complicando y, de una venganza personal, pasemos al descubrimiento de una gran conspiración que obligará a Oliver a dejar su cruzada personal y enfrentarse cara a cara al mal. La evolución personal del protagonista y como nosotros como espectadores la vivimos se ve reforzada además por los flashbacks que tenemos en cada capítulo y que se han convertido en una parte fundamental de la estructura de Arrow.


Aún siendo la técnica del flashback algo ya utilizado en infinidad de ocasiones en miles de teleseries, su uso aquí no podría ser más efectivo. En esas escenas asistimos a la gran odisea de Oliver durante su exilio de cinco años en una extraña isla, en la que encontraría la senda por la que habría de caminar en su vida en años posteriores, alejado de la sociedad y de los privilegios con los que vivió en su anterior vida y en la que conocería a tres personajes que se revelan fundamentales para entender al joven Queen que vemos en el presente: Yao Fei (Byron Mann), Shadoo (Celina Jade) y, sobre todo, Slade Wilson, el hombre destinado a ser algún día Deathstroke, interpretado por un Manu Bennet (Spartacus) mimetizado con su personaje, tan cínico y tan letal como su homólogo deceíta. La importancia de este nuevo triángulo de personajes, y de los detalles que se cuentan en esta historia paralela, afectan al presente y al futuro de Arrow y son una de las partes más esperadas de cada capítulo. De hecho, en el primer tramo de esta primera temporada, se convirtieron en lo más atractivo de la misma, en unos capítulos en los que la serie aún trataba de encontrar su estilo y ritmo.

Felicity Smoak y John Diggle -interpretados por Emily Bett Rickards y David Ramsey- se convertirán en los más importantes aliados de Queen


¡Y vaya si lo encontró! Especialmente, con el paralelo desarrollo de los aliados de Oliver, cuya relevancia ha ido incrementándose a cada capítulo. Hablo, por supuesto, de Felicity Smoak y John Diggle, interpretados por la guapísima Emily Bett Rickards y David Ramsey. La primera se convierte desde su primera aparición en una imprescindible de la serie y, por supuesto, en una de las favoritas de los aficionados. Su carisma, su inteligencia y, porque no decirlo, su belleza, hace que se disfruten todas y cada una de sus intervenciones e interacciones con el resto de reparto. John Diggle es otro de los personajes inventados ex profeso para la serie, pero cuyo éxito ha sido tal que ya ha sido incorporado por DC a la serie regular del personaje. La pareja John Diggle/Oliver Queen nos da algunos de los momentos más divertidos en los primeros compases de la serie, y su personaje se ve reforzado además con su propia trama personal, en la que juega un papel clave uno de los villanos más conocidos de la editorial: Deadshot (Michael Rowe). El triángulo formado por Smoak, Ramsey y Amell es una de las bases de la serie, y sirve como paralelismo, de espejo, al resto de aspectos de la vida de Oliver.

La Cazadora presentará un importante dilema al protagonista: ¿Está justificado asesinar a criminales?


Al hilo del mencionado Deadshot podemos hacer referencia de paso a otro de los aciertos de Arrow, y por tanto de sus guionistas: el adaptar inteligentemente a personajes DC que, si bien nunca han tenido demasiada relación con el entorno de Oliver, sí que por características y personalidad son perfectos para aparecer en el entorno de la serie. Así, en esta primera temporada una de las más destacadas traslaciones fue la de Helena Bertinelli, más conocida como La Cazadora, cuyo destino y el de su familia se encontró con el “vigilante” hacia la mitad de temporada. Interpretada por Jessica De Gouw, que dejó en evidencia una vez más que las mujeres de esta serie son algo más que meros “floreros” al servicio de las tramas de su protagonista (aunque alguna debería aprender, como Laurel). La historia de La Cazadora y su arco argumental fue uno de los grandes puntos de interés, pues con gran emoción abría un nuevo triángulo filosófico, de esos que hablábamos al principio, que a la larga ha sido clave para Oliver: ¿está justificado el asesinato de los criminales?

Los villanos DC son uno de los grandes alicientes de la serie


Otros personajes adaptados inteligentemente han sido Conde Vértigo (Seth Gabel) y China White, interpretada esta última por una veterana ya en esto de los superhéroes, Kelly Hu (Dama Mortal en X-Men 2). Ambos son dos villanos tópicos, pero cuya participación recurrente en muchas de las tramas da un aspecto continuista a la serie, además de servir otra vez más como conexión con los cómics. ¿O cuántas veces no ha regresado el Joker a acabar con Batman, Octopus contra Spidey o Cráneo Rojo contra el Capi? Por su parte, Colton Hayes, conocido por dar vida a varios personajes juveniles en series como Teen Wolf, es también otra de las agradables sorpresas que nos ha deparado la traslación del UDC a la pequeña pantalla. Hayes interpreta a Roy Harper (Arsenal y Red Arrow en los cómics) el eterno compañero de Green Arrow, que aquí es un chaval de los suburbios de Starling City que necesita darle un impulso a su vida, antes de caer en el crimen que asola la ciudad. Oliver y su familia juegan un papel fundamental en su crecimiento personal y, evidentemente, los guionistas juegan con la idea de ver en un futuro a otro arquero enmascarado del lado de “los buenos”.

Stephen Amell no pierde ocasión de demostrar sus 'mortales' capacidades con el arco


Gracias al buen desarrollo de todos estos personajes, con un estilo de culebrón que recuerda inevitablemente a las grandes etapas de Spider-Man en las que el Hombre Araña se veía obligado a compatibilizar su vida personal y amores con su carrera profesional y su identidad enmascarada (salvando las distancias, evidentemente), tenemos una serie que, en definitiva, es puro cómic, que recoge a la perfección la esencia de los personajes y el ritmo que cuando leemos las historias del cómic tienen las historias en nuestra cabeza. Las mismas sensaciones, en un medio diferente. La audiencia ha respetado además a la serie y alabado su concepto: David Nutter, veterano director de episodios piloto se encargó de la presentación de Arrow igual que hiciese en su momento con Smallville, que tuvo la mayor audiencia de la cadena en cinco años. La serie promedió cerca de 4 millones de espectadores cada semana, un dato para nada desdeñable para The CW.

Líneas argumentales bien definidas, que saben hacia donde van. Un reparto compacto, que ha evolucionado con el tiempo y que, a pesar de sus cualidades interpretativas discutibles en muchos casos, cumplen perfectamente con su trabajo semana tras semana. Unas escenas de acción casi de película, coreografiadas al máximo (os recomendamos echar un vistazo a alguno de los vídeos de producción). Adaptar con naturalidad y elegancia a todo tipo de personajes del Universo DC. Estos son, para resumir, las principales cualidades de una serie que ha ido siempre de menos a más y que ha logrado su objetivo, que es ni más ni menos que entreteneros sin ninguna pretensión lo que no es poco en los tiempos que corren. Y si la primera temporada se os quedó corta y os dejó con ganas de más, la segunda, de la que hablaremos en unos días, ha alcanzado algo que muy pocas pueden: estar entre las series más esperadas cada semana por todos los aficionados, tanto dentro como fuera del mundo del cómic.

ComicBookResources ha realizado esta infografía que resume a la perfección la primera temporada de la serie, adelantando también datos de los nuevos episodios


Arrow se emite todos los miércoles en el canal de pago Calle 13 (con su segunda temporada), y en abierto en Antena 3 y en Neox (pendientes de estrenar la segunda temporada)

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