Fandigital y Comicdigital emplean cookies para determinadas funcionalidades. Si continúa navegando asume la aceptación de las mismas.
Fatale Integral #2 Comic Digital
REVISTA ESPECIALIZADA EN CÓMIC
"Dios no existe. Lo maté" Cliff Steele / Doom Patrol #21
ID

Fatale Integral #2

Noir y Lovecraft, mezclados no agitados

Un artículo de Javier Jiménez Jiménez - Introducido el 21/10/2018
Fatale Integral #2
Fatale Integral #2 USA - 2018
Guionista:Ed Brubaker
Dibujante:Sean Phillips
Editorial:Panini Cómics - 432 páginas - color Precio:34,00€
PUNTUACION
5/5
Etiquetas: Fatale Integral #2 / / / Drama / Drama / Suspense /

Artículos relacionados

· Fatale Integral #1

· Grandes Autores de Batman: Ed Brubaker – Sin Miedo

· Criminal Vol. 6: La última de las inocentes

Es complicado hablar de obras tan complejas y laureadas como este Fatale sin caer en los tópicos habituales o repetir cosas que ya han dicho otros hasta la saciedad. La obra que nos ocupa es otro impresionante acierto de ese tándem inigualable formado por Ed Brubaker y Sean Phillips. El grado de perfección alcanzado por esta pareja de artistas se ha ido cociendo a fuego lento desde su primera colaboración en Sleeper y, desde aquel lejano momento, ha ido creciendo y ofreciendo a los alucinados lectores títulos tan imprescindibles como Incognito, The Fade Out o la mayúscula Criminal.


Su adoración absoluta por el género noir es palpable en cada una de las viñetas presentadas por la pareja y, nada más que por la excelencia de sus propuestas, se convertirían en lecturas obligatorias para todos aquellos que quisieran disfrutar de lo mejor que puede ofrecer el noveno arte. Sin embargo, Brubaker y Phillips siempre han buscado dotar a sus títulos de elementos que los sacaran de la zona de confort del género y les permitieran experimentar con las reglas establecidas para crear rincones inesperados dentro de las opresivas fronteras de un género tan explotado como el noir.


Si Incognito o Sleeper sumergían el género negro en los terrenos comunes del cómic superheroico y Criminal cambia de dirección a cada nuevo volumen, Fatale arranca de su nicho de mero macguffin a la figura de la femme fatale, situándola en el mismo centro de la trama y convirtiéndola en protagonista absoluta de una historia que bebe directamente de la torturada y siniestra psique de H.P. Lovecraft. ¿Inesperada combinación? Os lo venimos diciendo desde el comienzo de esta reseña: lo que Brubaker y Phillips hacen no debería funcionar y, sin embargo, lo hace con la precisión del mejor reloj suizo.


Vidas pasadas, muertes horribles y deseos incontrolables


Tras el final del volumen anterior y con Nicholas Lash en una situación bastante desagradable, Brubaker se permite comenzar este tomo llevándonos al pasado y ofreciéndonos algunas piezas de ese indescifrable puzzle que es Josephine. El escritor se mueve como pez en el agua en estas historias unitarias que nos transportan a momentos y lugares tan inesperados como el Texas de 1936, la Francia de 1286, la IIª Guerra Mundial o el salvaje Oeste (sí, habéis leído bien), ofreciendo al alucinado lector pequeñas pistas que servirán para construir las bases del misterio tras la maldición de nuestra desafortunada protagonista.


Tras este interludio, guionista y dibujante retoman la trama principal con Lash intentando descifrar el libro escrito por su tío y Josephine huyendo de sus demoníacos perseguidores. Este será el momento elegido por el enigmático Lance para presentarse y sacar a nuestro protagonista de la cárcel, emprendiendo una trepidante huida que tiene como objetivo encontrar a Jo y ayudarla en su lucha contra las fuerzas oscuras que la acosan. El arco argumental nos trasladará mediante flashbacks al Seattle del movimiento grunge y la Generación X donde Lance cruzará su camino con una amnésica Jo y será inevitablemente marcado por la maldición que persigue a la mujer.


A continuación y como todo lo bueno tiene una conclusión, los autores nos ofrecen la saga final de este relato de romances malditos, milenarias traiciones, magia negra, y violencia en la que cada personaje va tomando su lugar en el mortal tablero de juego. El delicado equilibrio que han mantenido el terror lovecraftiano y el noir más puro llega a su apogeo en estas páginas en las que Brubaker, lejos de acelerar los hechos para alcanzar ese deseado desenlace, se permite incluso dedicar unas páginas a ese villano que ha perseguido a nuestra protagonista desde el primer número. De esta manera, el escritor nos permite conocer a ese tétrico Obispo del culto arcano cuyo destino parece indisolublemente unido al de Josephine.

Una obra imprescindible que vuelve a demostrar la genialidad indiscutible de esta dupla creativa que, estamos seguros, aún tiene muchos títulos esenciales en su futuro profesional.


contactarEdición impresa