Una novedad destacable es la inclusión de las misiones llamadas “Operaciones especiales”, que podemos jugar tras terminar el modo historia. Estas misiones pueden disfrutarse tanto en solitario como en cooperativo, ya sea en la misma consola o a través de internet, ambientándose en los mismos niveles que hemos visitado en el modo campaña pero sin ningún tipo de argumento. En estas se ha buscado la mayor variedad posible, por lo que tendremos que superar acciones de asalto, defensa, sigilo,etc. Nos han gustado las misiones incluidas, sin embargo hubiéramos preferido en su lugar más niveles para la campaña o incluir un modo cooperativo en la misma.

El armamento se ha potenciado enormemente, aportando mucha variedad tanto en nuestro bando como en los enemigos, presentando un total de 44 armas diferentes entre las principales y las secundarias. Al poder recoger cualquier arma de los caídos, probaremos infinidad de rifles de asalto, ametralladoras, de francotirador, lanzacohetes, javelin, etc. con un funcionamiento lo más fiel posible a la realidad (sin olvidar que estamos en Call of Duty) en función del número de balas, tiempo de recarga o el tipo de mirilla que puede llevar acoplado. Puede darse el caso de encontrarnos con varios AK 47 en la misma misión, con mira telescópica, mira acog, lanzagranadas, etc. y de nosotros dependerá quedarnos con la mejor opción para la zona de combate o nuestro estilo de juego.
Afortunadamente también se puede apreciar un intento por evitar el desarrollo repetitivo y previsible cuando avanzamos, ya que al morir los enemigos no siempre aparecerán por el mismo sitio esperando a que los disparemos. También hemos notado una inteligencia más pulida, los enemigos tienen mejor puntería y se mueven de forma más organizada, uno más de los importantes detalles que realmente era necesario corregir para mejorar el modo historia.