Fandigital y Comicdigital emplean cookies para determinadas funcionalidades. Si continúa navegando asume la aceptación de las mismas.
X-Men Orígenes: Lobezno Comic Digital
REVISTA ESPECIALIZADA EN CÓMIC
"'¿Te acostaste con Emma cuando estábais en Hong Kong?' 'No. No lo hice. Me mantuvo despierto toda la noche'" Jean Grey / Scott Summers, X-Men vol. 2 #77
ID

X-Men Orígenes: Lobezno

Sangre, sudor y garras

Un artículo de Jaime de Mora - Introducido el 06/05/2009

AVISO: estás accediendo a un contenido publicado en la Revista Fanzine Digital, puedes acceder al artículo original desde AQUÍ.
El Lobezno más salvaje se encuentra en XBox 360, PS3 y PC. Rodarán cabezas, gracias a las garras de adamántium en unos combates frenéticos y absolutamente espectaculares. Toda la historia de la película y algunas partes del cómic se encuentran en un título imprescindible para los fans del personaje.

Jamás la personalidad ácida e inquebrantable de un héroe de cómic dio tanto de sí. Sin entrar a valorar lo conseguido en la película, sí que se puede afirmar con total rotundidad que el videojuego X-Men Origins: Lobezno está a la altura del personaje que lo protagoniza.
Empezando porque su reproducción es de las más fieles de un personaje de cómic o cine que se ha visto en el mundo de las consolas. Cualquiera que disfrute de la espectacular intro en la que Lobezno sale del tanque de agua quitándose los tubos adheridos a su cuerpo, notará que la escena es prácitcamente idéntica a la de la gran pantalla, si es que no llega a confundirlas. Una vez ya encarnamos al mutante, queda evidenciado (especialmente para alegría del público femenino) que se trata de una copia perfecta de Hugh Jackman. Misma pose, mismos gestos, hasta la misma musculatura. La chapa que cuelga de su cuello se balancea para un lado u otro según el movimiento del superhéroe como una muestra más del realismo del trabajo de Activision y Raven Software.

Fiel al cómic, Logan hace gala de su planta caminando absolutamente erguido y se encorva cuando huele el peligro. Es entonces cuando emerge la bestia interior, se liberan sus garras y comienza la acción. Con la fiereza propia de un animal y la valentía de un hombre que sabe que no tiene nada que perder, Lobezno se abalanza sobre sus enemigos sin ningún tipo de piedad. Los combates son rotundamente viscerales, con brazos y cabezas rodando por todo el escenario. Las posibilidades de acabar con los rivales son casi infinitas y dan tanto de sí como lo haga nuestra imaginación. El integrante de los X-Men podrá hacer lo que mejor sabe hacer mediante eléctricos contraataques, muertes rápidas por reflejos y ataques de embestida de largo alcance, entre otros recursos. Un total de 100 movimientos personalizados que iremos conociendo a lo largo del desarrollo de la aventura.

Una máquina perfecta de matar


Porque Lobezno ya empieza siendo una máquina perfecta de matar, pero irá puliendo distintas técnicas a través de la aventura. Acabar con los enemigos y conseguir ciertos objetivos reportarán a Logan puntos de experiencia que luego podrá cambiar en el menú por habilidades que le repercutirán en distintos combos o ataques especiales. Así, la progresión será paulatina y servirá como aliciente para no dejar el mando e ir descubriendo qué nuevo uso se le dará a las garras o a su propio cuerpo.
No hay que olvidar que uno de los poderes mutantes con los que cuenta Lobezno es su factor curativo, que aquí queda espectacularmente ilustrado. Las balas, el fuego o los cortes irán haciendo mella en su físico, hasta el punto de que se le llegarán a ver las tripas o las costillas. Pero su cuerpo regenera los tejidos musculares y la piel en tiempo real (un lujo pararse a contemplarlo), algo que le convierte en un ser prácticamente indestructible que se enfrascará en combates imposibles contra batallones enteros de soldados o robots diez veces más grandes que él. Eso sí, la muerte también le acecha y le llegará cuando el daño recibido sea tan grande y tan constante que no le dé tiempo a regenerar su corazón.

Página 1 de 2
1 | 2 |

contactarEdición impresa