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Héroes en Crisis Comic Digital

critica

Isola: Capítulo Uno

Un bellísimo relato de fantasía con toques Ghibli

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"Yo no soy malo, vil criatura. Soy… complicado." Loki / Amazing Spiderman #503
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Héroes en Crisis

Psicoterapia para superhéroes con estrés postraumático

Un artículo de José María Pérez Cuajares - Introducido el 22/09/2020
Héroes en Crisis
Héroes en Crisis USA - 2020
Guionista:Tom KIng
Dibujante:Clay Mann, Jorge Fornés, Lee Weeks, Mitch Gerads, Travis Moore
Editorial:ECC Ediciones - 240 páginas - color Precio:25,00€
PUNTUACION
4/5

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Algunos autores parecen haber nacido con el signo de la polémica tatuado en sus frentes. A pesar de que la crítica le ensalzó unánimemente con cada nuevo trabajo y de habernos dejado auténticas obras maestras como Míster Milagro, El Sheriff de Babilonia, o su controvertida y por otro lado excelente etapa en Batman, los fans parecen haberse puesto de acuerdo para ponerle a parir con cada nuevo proyecto que llega a las librerías, ya que según parece, no les gusta lo que el escritor hace con sus sacrosantos personajes. Este Héroes en Crisis que ahora nos llega en un fantástico tomo en tapa dura de la mano de ECC, tras su estreno en formato grapa, no iba a ser menos, y es que esta valiente y muy original historia que profundiza en la parte más humana de nuestros héroes, no ha gustado de igual forma a todos los lectores.


Muchos argumentan que sus ideas son buenas cuando se trata de personajes nuevos o reinvenciones de los antiguos, pero que nadie se atreva a tocar a los héroes clásicos y darles el más mínimo toque de originalidad o conocerán su ira. En mi caso, es precisamente el arrojo que King tiene a la hora de enfocar personajes de toda la vida la clave de su éxito. Si alguien sabe coger un personaje casi olvidado y moribundo como Míster Milagro, casi sin nada nuevo que aportar desde sus tiempos de J.M. DeMatteis y Keith Giffen, y darle la vuelta por completo, consiguiendo una de las maxiseries más rompedoras e interesantes de los últimos años, tiene mi bendición para hacer lo mismo con el resto de personajes de la editorial, sobre todo si el resultado final es tan estimulante como éste.


El planteamiento de King es sencillo pero efectivo: ¿Cómo manejan nuestros héroes la increíble carga de estrés postraumático a la que se enfrentan batalla tras batalla? ¿Cómo hacen para asumir las incontables pérdidas que han sufrido tras años de aventuras?. La respuesta nos la da el popular guionista en el Santuario, un misterioso lugar al que nuestros personajes favoritos pueden acudir a descansar el alma y recibir ayuda psicológica; en definitiva, a lamerse las heridas y prepararse para la llegada de una nueva batalla épica en la que salvar a la humanidad. El problema llega cuando algo sale mal y se producen unos atroces asesinatos en las instalaciones de Santuario, lo que significa que ya no están a salvo en ninguna parte y, lo que es peor, que todo aquello que han contado durante las sesiones de terapia, puede haber salido ahora a la luz, desvelando sus identidades y secretos más íntimos.


Esta interesante premisa está perfectamente narrada haciendo un inteligente uso de los flashbacks, ya que King avanza en la trama de la resolución del crimen, un whodunnit que mantiene la intriga durante todas las entregas, con algunos vistazos a las sesiones de terapia de los distintos personajes del Universo DC. Creo que este ha podido ser el problema con la maxiserie, ya que se toma algunas licencias sobre los problemas que tienen algunos de los personajes. Por otro lado, además de la Trinidad deceita, King da protagonismo a varios personajes “de segunda”, como Booster Gold, Blue Beetle, Poison Ivy y Harley Quinn, brillando sobre todo ésta última, un personaje que me resultaba cargante por la sobreexposición a la que ha sido sometida en los últimos años, pero que aquí, por vez primera desde hace mucho tiempo, tiene algo interesante que decir. También en el apartado gráfico estamos de enhorabuena, con unos magníficos Clay Mann o Mitch Gerards, que además saben utilizar el recurso de mantener la página dividida en 9 viñetas cada vez que viajamos a una de las sesiones psicológicas de los personajes. Una interesante historia a la que hay que darle al menos una oportunidad, no dejando que el puritanismo continuista nos impida disfrutarla.


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